Autor: Isabella
Fecha: 20-02-08 17:33
as Protagonistas de la novela 'Las profesionales' cuentan como son sus empleadas del servicio
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Adelaida Puerta, actriz.
Las actrices no las consiguen por agencia ni les exigen uniforme y afirman que las prefieren mayores, serias y recatadas.
Mariana, Érika, Nohelia, Cassandra y Candelaria son las profesionales de la novela. Marthica, Amalia, Paulina, Martha y Graciela son las profesionales de la vida real. Las primeras interpretan un personaje que nada tiene que ver con ellas. Las segundas se ganan la vida con la única oportunidad laboral que encontraron.
A las primeras les dan vida las actrices: Ãngela Vergara, Fiona Horsey, Mabel Moreno, MarÃa Adelaida Puerta y Juliana Posso, respectivamente.
Las segundas son sus empleadas domésticas. Y ninguna tiene tiene los atributos fÃsicos de las que vemos en la telenovela.
Si fueran como los personajes de ficción, las actrices dicen que no las habrÃan contratado.
"Me interesa que sea buena y ya": MarÃa Adelaida Puerta
La actriz le da vida a Cassandra en la novela. Hace más de tres años le dio empleo a Martha Hernández, la señora que le ayuda, una vez por semana, con los oficios de su casa. La contrató desde que ella vivÃa en el barrio La Candelaria y Martha iba a donde algunos vecinos suyos. A MarÃa Adelaida le cayó bien y la empleó.
"Lo que más me gusta de ella es la honradez. Es una señora mayor, super respetuosa. Tengo la tranquilidad de que me puedo ir y dejarla en mi casa y no pasa nada".
En la novela, MarÃa Adelaida interpreta a la coqueta del grupo. Es una mujer trepadora y oportunista. CaracterÃsticas que ella, en su vida real, jamás juzgarÃa de su empleada, siempre y cuando le haga bien el oficio y no se meta en sus cosas.
"Cassandra es una coqueta y ambiciosa, pero en la casa donde trabaja es respetuosa. Ella todo lo que hace lo hace por fuera. Asà que yo no tendrÃa problema en que mi empleada llegara con minifalda o fuera coqueta. Claro que si se mete con mi novio, pues ahà si cambia la cosa. De lo contrario, ella es libre de hacer con su vida lo que mejor le parezca. No juzgo eso" dice.
"Ni a bala tendrÃa una como yo": Mabel Moreno
Ella hace de Nohelia, la profesional más ingenua dentro de la novela. Lidia con el arribismo de una patrona materialista y en decadencia económica.
Su moralismo, en la vida real, la lleva a decir que "ni a bala" contratarÃa a una empleada como ella para los quehaceres de su casa. "mucho menos si soy casada y vivo con mi esposo. No le pongo la tentación yo misma".
Ella, pese a que vive con una tÃa y una prima, prefiere mujeres recatadas. Hace un año contrató a 'Marthica', asà le dice a la señora que le ayuda con los oficios. Es una mujer de 34 años que empleó porque se la recomendaron unos familiares. Va a la casa tres veces por semana para ayudarle con sus oficios domésticos y no es tan sofisticada como Nohelia. Pero las recomendaciones no son suficientes. A Mabel, la persona debe caerle bien a primera vista para poder dejarla sola en su casa.
"Con esa pinta no la dejo ni entrar": Ãngela Vergara
A Graciela, su empleada, la conoce desde hace 10 años. Y lo que la ha mantenido tan unida a ella, cuenta la Vergara, es su buen genio y disponibilidad para hacer las cosas.
"A ella nunca se le ve brava, siempre está alegre. Hace las cosas con gusto. No hay que mandarla, es super juiciosa y muy querida".
En la novela, le da vida a Mariana, una sufrida mujer que llora por el amor de su patrón, pese a que Beatriz (Aura Cristina Geithner) la califica como la más mojigata.
Aunque a Ãngela le gusta su personaje, dice que no contratarÃa a ninguna empleada que se presentara con la pinta que ellas lucen en la novela. "No la dejo ni entrar. Con esa pinta no trabajarÃa sino buscarÃa problemas. Ni siquiera podrÃa refregar el baño. No me la imagino haciendo mercado en tacones, ni lavando ropa en minifalda. Hay pintas de pintas y la de nosotras no es precisamente la de una empleada".
"Quizás los solteros las contraten": Fiona Horsey
Su empleada se llama Amalia. Es costeña y está próxima a cumplir 30 años de edad. Aunque no estaba acostumbrada a tener empleadas, la actriz tuvo que adaptarse a que otra persona se quedara sola en su casa porque su trabajo en la actuación se lo exigÃo. Vivió muchos años en Inglaterra y allá la independencia primó sobre todo.
A diferencia de su personaje, Fiona no le pide a Amalia usar uniforme. "Ella se viste con lo que se sienta cómoda", dice.
Tampoco, por obvias razones (es casada), es de las que contratarÃa a una mujer coqueta y mucho menos que se vista como 'Las profesionales' de la novela. "De pronto un hombre soltero serÃa feliz de que a su casa llegara una mujer como Erika o Casandra o tal vez, Candelaria. Yo, personalmente creo que esa no es la pinta para que se presente una empleada. No la contratarÃa".
"Si es 'bandida' no la acepto. Eso se nota": Juliana Posso
La ex concursante de 'Expedición Robinson' habla maravillas de su empleada, Paulina. La contrató desde hace dos años para sus oficios porque fue la herencia que le dejaron unas tÃas. "Ya somos como de la familia", dice.
Desde entonces es su mano derecha. "Y la izquierda también -dice -. Ya conoce mis mañas, sabe cómo me gusta que ordene las cosas. Cuando tengo tiempo hasta le ayudo con los oficios", cuenta.
Paulina es bogotana, tiene 40 años y no usa uniforme. "No son cosas por las que me preocupo. Me detengo más en la honestidad y en la responsabilidad".
A diferencia de sus compañeras, Juliana, que en la novela le da vida a Candelaria, sà contratarÃa a una empleada que tuviera las caracterÃsticas fÃsicas como las que salen en la novela. "Sobre todo si son tan eficientes. Yo no le veo problema, a menos que sea una bandida de esas terribles. Eso se nota de una. Es decir si es una Casandra (MarÃa Adelaida Puerta) ni por equivocación, pero si es una Erika (Fiona Horsey), claro que sÃ, No le veo misterio".
LUZ ADRIANA VELASCO CH.
REDACTORA DE EL TIEMPO
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