El Cuerpo del Deseo                              Avances/Previews & Summaries/Resúmenes                               Jan. 2-27, 2006    [added summaries for Jan. 2-6, 9-11, 12-20, 23-27]                                   

Remake of colombian novela En Cuerpo Ajeno

 

USA (Telemundo/RTI Production) July 18, 2005 – Feb. 20, 2006

 

 

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     Puede compartir esta información, pero no puede venderla o incluirla en cualquier cosa que vende. Tambien, tenga que dar crédito a todas las fuentes y a Telenovela-World (por la colección).

 

Sources/Fuentes:     Telemundo (http://www.telemundo.com/elcuerpo/index.html),

Telenovela-World (www.telenovela-world.com), otros publicaciónes citados con las noticias.

Sitio de Mabouchita (www.mabouchita.com)

 

Order of the summaries: For each week, brief previews in Spanish from Telemundo come first.  Then, if they exist, there are summaries in English from Telenovela-World.  Finally, if they exist, there are summaries in Spanish from Telemundo’s forum followed by summaries in Spanish written by MABOUCHITA..

 

El orden de los resúmenes:  Por cada semana, primero son los avances breves de Telemundo.  Segundo, si existen, hay resúmenes en inglés de Telenovela-World.  Finalmente, si existen, hay resúmenes en español del foro de Telemundo y, despues, de MABOUCHITA.

 

AN ENORMOUS “THANK YOU” TO MABOUCHITA FOR HER INCREDIBLE SUMMARIES AND PERMISSION TO COLLECT THEM HERE. 

MIL GRACIAS A MABOUCHITA POR SUS RESÚMENES INCREIBLES Y SU PERMISO POR INCLUIRLOS AQUI.

 

Please send additions, changes, corrections to diane@telenovela-world.com/ Por favor, envie adiciónes, cambios o correcciónes a diane@telenovela-world.com.

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AVANCES/PREVIEWS & .SUMMARIES/RESÚMENES DE LOS EEUU (USA)

Jan. 2-6, 2006 / 2 – 6 enero 2006

 

     http://www.telemundo.com/elcuerpo/index.html : 1/2-3/06 -  Salvador no puede negarlo, la razón por la cual volvió de la muerte es Isabel, nada más que Isabel.  Su amor por ella lo tormenta y confunde.  Sin embargo, cumplirá su palabra y no dejará que personas inocentes sufran por su culpa. 1/4-5/06 - En la mansión, Salvador aprovecha la soledad para retomar su música.  Valeria sueña con él a través de su música…  Mientras que Walter se enloquece lentamente confundiendo la melodía con las del difunto Pedro José Donoso.  Otros en la casa, se están acostumbrando al fantasma y a su música. 1/6/06 -Antonio está estrenando un carrazo hermoso con su familia…  Le está yendo bien, muy bien, y le tienen una sorpresa a la mamá muy particular.  Valeria está devastada por la decisión de Isabel de que se vaya de la casa, pero tampoco quiere dejarla sin un centavo en la calle.  “Isabel, me duele mucho que hayas perdido el cariño por mi, pero no me tengas lástima”.  

 

www.mabouchita.com:  CAP# 116: lunes 2 de enero de 2006 – ¡ESTA POSEIDO!

     Salvador conduce con cara sombría, súbitamente golpea con rabia el volante -¡Se acabaron las ilusiones Isabel! -Dice con voz de ultratumba- ¡se acabaron! - y luego dice con ojos muy negros donde se lee rabia y frustración- ¡regresé por ti y viviré para ti! -promete- ¡Aceptaré mi destino al lado tuyo, ya sea para bien o para mal!

     *

     Casa de Gaetana.

     Esa noche Salvador vuelve a tener pesadillas, en sus sueños ve al verdadero Salvador cayendo fulminado bajo una luz pálida de luna. El nuevo Salvador se despierta en la cama respirando asustado... mira para todos lados perdido y luego llama con una voz con acento campesino -¡Cantalicia!

     *

     Apartamento de Felipe.

     Cantalicia se despierta de un salto y responde a su llamado -¡Salvador! -Y luego se pone gritar- ¡Salvador volvió, Salvador volvió!

     El pobre Moncho se levanta asustado y prende la luz.

     -¡Salvador está aquí! -Le dice Cantalicia mirando como una loca -¿porque no puedo oírlo ni tocarlo? -Y se pone a llorar- ¡Salvador!

     Moncho se desespera -¡Mamacita! ¿Qué le pasa? ¡Despiértese!

     -¡No, Salvador está aquí, está ahí mero, ahí está!

     Moncho mira a ese lugar dónde apunta Cantalicia -¡No mamacita, allí no hay nadie, usted está dormida!

     -¡No! -Se niega Cantalicia.

     -¡Y papacito está muy lejos! -Trata de convencerla Moncho.

     Cantalicia se pone llorar desesperada y a gritos.

     -¡Por favor duérmase! -Moncho trata de acostarla de vuelta.

     Pero Cantalicia solamente gime -¡Salvador!

     *

     Casa de Gaetana.

     Salvador, con perlas de sudor frío en la frente, se deja caer en la cama -¡Ay! ¿Qué me está pasando Dios mío? -dice con su voz educada- ¿Qué me está pasando?

     Un nuevo día amanece.

     Salvador, Gaetana y Matilda desayunan, mientras Lupe les acompaña.

     Gaetana cuenta algo y luego pregunta  -¿Qué opina Salvador?

     Salvador no le contesta y mientras se sacude con espasmos come, mejor dicho devora lo que hay en la mesa. Las tres mujeres lo miran asombradas.

     -¡Salvador, mi vida! ¿Escuchas o estás en la luna? -Le reclama Matilda.

     Salvador habla con la boca llena -¡El tal Evaristo de quiere comprar el bar!

     -¡No, qué comprar ni que nada Salvador, el ya es dueño de la casa, ahora quiere apoderarse del bar! -le repite Gaetana mirándolo con extrañeza.

     -¡Quieren asociarse con mi jefecita, no se da cuenta que usted es el que manda Salvador! -Dice Lupe.

     -¡Te quiere sacar del negocio guapito, dice que la única que está en el contrato de alquiler es Gaetana, por lo tanto tú no tienes velas en este entierro! -Dice Matilda.

     -¡La verdad es que yo estoy pagando pero mi nombre no figura en ningún documento! ¿Usted llegó a un acuerdo con él Gaetana?

     -¡No, yo solamente hago tratos con usted, yo no voy a llegar a ningún arreglo sin hablar con usted!

     -¿Pero le interesa llegar a un acuerdo con él? -Pregunta Salvador apenas mientras se sigue atiborrando de comida.

     -¡Para nada Salvador, yo con ese hombre no llego a la esquina, yo solamente me entiendo con usted, ya dije!

     Salvador hace un esfuerzo para tragar todo lo que tiene la boca -¡Pues en ese caso, lo mejor es llegar a un acuerdo y salir de aquí! -dice con una actitud miedosa y respirando de manera poco educada- ¡buscaremos algún otro lugar dónde mudarnos!

     Gaetana asustada toma las manos de Lupe.

     -¡Ay no, mi lindo no me hagas eso!, no me vas a renunciar a todo esto ahora que yo estoy aquí -suspira Matilda asombrada.

     -¡Mejor evitar problemas! -Dice un Salvador irreconocible mientras sigue comiendo y tomando jugo de naranja -¡lo más sensato es llegar a un acuerdo! -Y diciendo esto se levanta y las deja plantadas.

     -¡Salvador! -llama Lupe sorprendida.

     -¡Salvador!, mi vida espera -grita Matilda.

     Pero Gaetana se da cuenta que algo no marcha bien y la detiene- ¡Cállate! ¿No ves que esto no está bien? ¡Anda de malas pulgas! -Y luego mira los restos de comida que Salvador ha dejado por todos lados -¡hay algo muy raro y no me gusta para nada!

     *

     Salvador entra a su habitación y se dirige a tomar el saco del traje para ponérselo. De pronto se detiene y se huele a sí mismo con horror... una y otra vez se huele horrorizado, luego con un esfuerzo descuelga el saco y se lo pone.

     ( El famoso saco con de forro rojo )

     Gaetana entra preocupada detrás -¡Salvador!

     -¡Esta noche hablaremos de eso Gaetana, ahora tengo asuntos más importantes que atender! -trata de no mirarla a la cara.

     -¡Pero si eso es precisamente lo que me preocupa, los problemas que pueda tener hombre! ¿Qué pasó anoche, logró hablar con Valeria?

     Salvador suspira - ¡Valeria es un sueño, que se rompió de un momento a otro! -y luego le anuncia fríamente- ¡mi vi obligado a renunciar a ella!

     Gaetana suspira- ¡Ahora entiendo, si pudiera hacer algo ayudarlo hombre! - y lo mira espantada al ver que Salvador sigue teniendo espasmos incontrolables.

     Salvador trata de hacerse la corbata pero tiembla.

     -¡Amaneció tan extraño hoy! -Se asusta Gaetana.

     -¡Es que no solamente son mis problemas sentimentales Gaetana! -dice Salvador haciendo un esfuerzo para ponerse de traje -¡también es ese dolor que me taladra el cerebro! -le confiesa- ¡me estoy sintiendo muy extraño últimamente!

     -¿Usted cree que es algo nervioso?...

     Salvador la enfrenta con la mirada -¡No sé que me está pasando! -le cuenta preocupado- ¡anoche soñé otra vez con esa mujer, con Cantalicia!

     -¡Ay Salvador, no me asuste! -Gaetana retrocede asustada

     Salvador suspira toma aire y luego le dice -¡Si no confío en usted, en quien mas!

     -¡Tiene razón, disculpe! -Responde Gaetana temblando- ¡hizo bien en contármelo! Más bien, si vuelve a sentirlo, por favor no dude en contármelo, por favor.

     -¡Estoy sudando en las manos! -se desespera Salvador- Nos vemos luego Gaetana -y toma su maletín y se marcha.

     Gaetana se queda temblando de terror.

     *

     Salvador se dirige al auto caminando inestablemente, cuando de pronto las rodillas le fallan y por poco cae al suelo. Respirando agitadamente se apoya en el auto y se queda mirando inciertamente a la distancia... de pronto tiene un terrible espasmo que lo hace doblar en dos y luego temblando compulsivamente, se queda sin aire. Cuando levanta la cabeza, da vueltas sobre sí mismo como un animal salvaje, lleno de miedo. Como para despertarse se sacude la cabeza, se saca el pelo de la cara y huele alrededor suyo como un animal respirando profundamente. Se huele a sí mismo con horror y luego con un tic que le hace cerrar el ojo izquierdo explora el lugar desesperado buscando ayuda.

     (Bravo Mario Cimarro!! muy buena actuación ¡Excelente! )

     En ese momento se acerca una camioneta roja. De ella baja Evaristo, el nuevo dueño de la casa de Gaetana. Salvador como un ser primitivo, asustado, baja la cabeza.

     -¡Usted y yo te tenemos que hablar! -Dice el nuevo dueño al bajar del auto con tres matones -¡supongo que doña Gaetana lo habrá puesto al tanto de todo! ¿No es así? -Se burla- ¡ya sé que usted es muy peligroso, pero yo no me quiero pelear con usted!

     El pobre Salvador mira para todos lados buscando cómo escapar.

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     -¡Quiero hacerle una propuesta antes de enviarle mi abogado! -y luego al ver que Salvador mira al cielo perdido- ¿y a este tipo qué le pasa? -le pregunta a sus matones que ríen a carcajadas- ¡amigo, quiero tener una conversación formal con usted acerca del bar! ¿No le comentó doña Gaetana que estoy interesado en asociarme con ustedes?

     Salvador trata de escapar pero los dos matones se lo impiden. Salvador trata de empujarlos pero los otros no se dejan.

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     En ese momento detrás de Evaristo, el nuevo dueño de la casa, aparece un hombre que mira al suelo.

     -¡No se ponga agresivo, no le conviene pelearse! -Lo presenta Evaristo- ¡porque hoy vengo acompañado de mi amigo el Látigo!

     Y el Látigo se acerca amenazador.

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      (¡Es un latiraña... porque el hombre tiene bracitos de araña! )

     Salvador no tiene salida.

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     -¡Él es experto en artes marciales y no creo que Ud. quedaría muy bien parado! -Sigue Evaristo-¡lo puede aplastar de un solo golpe!

     Evaristo se separa y el Látigo se acerca. Salvador trata de golpearlo torpemente, pero el hombre simplemente lo esquiva ágilmente. Salvador vuelve a tratar de golpearlo otra vez de manera muy torpe, y el Látigo aprovecha para golpearlo fuertemente.

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     Evaristo y sus matones ríen muy divertidos.

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     Durante varios minutos la pelea sigue y a pesar de que Salvador trata de defenderse a pura fuerza bruta, el otro hombre no se lo gana de lejos con las artes marciales.

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     En un gesto desesperado Salvador trata de ahorcarlo pero nuevamente el experto en artes marciales gana.

     Entre las carcajadas de todos, toman a Salvador de los brazos y lo muelen a patadas.

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     *

     Apartamento de Felipe.

     Mientras tanto Cantalicia y Moncho desayunan tranquilos con Felipe. Felipe enseña a Moncho a manejar los cubiertos y a no poner los codos sobre la mesa. Cantalicia mientras tanto moja su pan en el café y no les hace caso, Felipe se da cuenta -¿y usted por qué tiene esa cara de acontecida Cantalicia? ¿Tiene retorcijones en la barriga?

     -¡No, nada don Felipe! -Dice Cantalicia mientras sigue comiendo con los dos codos sobre la mesa y atajándose el mentón.

     -¡Volvió a soñar con mi papá! -Cuenta Moncho a pesar de que Cantalicia se enoja.

     -¡Me lleva el tren! -Se enoja Felipe- ¡yo le ordené Cantalicia sacarse a ese hombre de la cabeza!

     (Bueno Felipe... se puede lograr eso? )

     *

     Casa de Gaetana.

     Mientras tanto, a ese hombre lo siguen pegando. En ese momento llega Camilo que trata de intervenir pero al ver a los tres matones sale corriendo a pedirle ayuda a Lupita.

     *

     -¡A lo mejor ese tal Evaristo no es tan mala gente como todo mundo piensa!  -dice en ese momento Matilda dentro de la casa.

     -¡Es una lacra de lo peor y nadie en el barrio habla bien de él! Además aprovecha de que tiene dinero para hacer y deshacer.

     En ese momento entra Camilo pidiendo ayuda. Mientras Lupe llama a la policía Gaetana y Matilda salen a defender a Salvador. Y entre los tres lo defienden. Los matones sueltan a Salvador que cae lentamente al suelo.

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     En ese momento Evaristo ordena que paren la pelea y se marchan.

     Matilda, Gaetana y Camilo se acercan a Salvador que está desmayado en el suelo.

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     Tratan de hacerlo reaccionar.

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     *

     Apartamento de Felipe.

     -¡Todos tenemos nuestro corazoncito! -Le dice Cantalicia -¿cómo cree que me voy a olvidar del Salvador? Si desde anoche lo siento como si lo tuviera pegadito a mí.

     -¡Tiene la cabeza calenturienta! -Concluye Felipe - ¡no le da vergüenza con su hijo Cantalicia! -Y en ese momento se da cuenta de que Moncho a vuelto a tomar mal el tenedor -¡Moncho, por favor agárralo bien y bajas el codo!

     -¿Por qué me va a dar vergüenza sí es su papá? Anoche volví a verlo don Felipe pero el pobrecito estaba asustado y angustiado.

     Felipe la mira espantado.

     -¡Era como si estirara las manos pero yo no le podía agarrar!

     Felipe se enoja y se levanta.

     -¡Se lo juro que lo vi de verdad don Felipe, se lo juro que era de verdad! -Le grita Cantalicia y luego se santigua -¡Ay virgencita, algo muy malo debe estar pasándole a su papá mi hijo! ¡Algo muy malo!

     Moncho, apenas Felipe se marcha, vuelve a tomar mal el tenedor y a apoyar ambos codos sobre la mesa.

     (Ah!!!  será que este tiempo con Felipe le servirá de algo a Moncho? espero que sí! )

     *

     Casa de Gaetana.

     Lupe sale corriendo de la casa y dice que no pudo llamar a la policía porque no hay línea.

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     Entre los cuatro tratan de meter a Salvador a la casa

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     pero éste de repente reacciona violentamente y los empuja -¡no les conozco a nadie aquí! -Les grita con acento campesino- ¡sáquense, no se me arrimen! ¡Sáquense!

     -¡Ay Salvador! ¿Por qué nos habla de esa manera? -Se asusta Lupe.

     -¡No se dónde ando! Me quiero largar -grita Salvador.

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     Matilda, Gaetana y Lupe se miran espantadas.

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     -¡Salvador! ¿Dónde va? -Camilo trata de detenerlo.

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     Pero Salvador lo empuja violentamente.

     Matilda se enoja -¡Los gorilas no lo golpearon y tú si lo haces!

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     Gaetana trata de abrazarlo pero Lupe le advierte -¡Mi jefecita, no se le acerque, parece que está poseído!

     Salvador empuja a Gaetana

     -¡Salvador! ¿Usted no me va a hacer daño, verdad? Yo lo aprecio mucho, usted no va a levantarme la mano a mí.

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     Salvador la mira con miedo, odio y desconfianza.

     -¡Doña Gaetana, tenga cuidado! -grita Camilo- ¡es como dice Lupita está poseído y no podemos confiar en él!

     -¡Yo tengo que confiar! tengo que confiar, yo voy a ayudarlo Salvador, muchacho, tranquilo.

     Pero Salvador la rechaza violentamente.

     -¡Yo soy la única que puede ayudarle mi hijo, yo no voy a hacerte daño! Puedes confiar en mí, tú lo sabes -Gaetana trata de convencerlo.

     Salvador la mira con desconfianza

     *

     Cítricos Donoso.

     El doctor Garcés le cuenta a Ramírez que su oficina se la va a dejar a Salvador.

     -¡Es bueno que cuente con su despacho propio! -Opina Ramírez

     -Yo también pienso lo mismo, aunque Salvador es una persona que se adapta muy fácilmente... El tiempo que hemos compartido la oficina hemos tenido una relación excelente, por cierto que extraño -y mira su reloj- siempre llega primero que todos y aún no ha llegado

     -¡Habrá tenido algún problema, no es un hombre que duerma más de la cuenta y menos en un lunes!

     *

     Casa de Gaetana.

     -¡Te golpearon mucho muchacho! ¿Te duele? -Le pregunta Gaetana mientras le cura las heridas.

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     -¿Y cómo sabe mi nombre? -Salvador pregunta con su acento campesino- ¡Yo a usted no la conozco!

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     -¿De verdad no me conoces?

     -¡Nunca la he visto, no sé quién es!

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     -¡Yo sí te conozco a ti y por eso te voy a ayudar muchacho!

     Pero Salvador la mira con desconfianza -¡A mí usted me está enredando! No quiero estar aquí... ¡me quiero ir! -y mira desesperado- ¡me quiero ir!

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     Gaetana insiste-¡No te estoy mintiendo, yo conozco a Cantalicia! siéntate... y tu hijo Moncho.

     Salvador se calma -¿De verdad los conoce?

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     -¡Si! -sigue Gaetana.

     -¿Y dónde andan?

     -¡Bueno, si me haces caso en todo lo que yo te diga, te prometo que muy pronto los verás!

     -¡Al menos dígame dónde ando yo y por qué traigo estos trapos!

     -¡Estás haciendo muchas preguntas al mismo tiempo y no las puedo contestar todas! pero con calma si, se lo iré contando todo. Lo importante es que ahora te sientas seguro y sepas que estás entre amigos.

     Salvador la mira asustado -¿Y por qué los amigos que estaban afuera me golpearon?

     -¡No, esos no son amigos pero nosotros sí!

     Lupe entra y extrae unos calmantes.

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     -¡Quiero que te tomes estas pastillas! -dice Gaetana con su más falsa sonrisa.

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     -¡Yo no trago esas porquerías!

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     -¡Tienes que hacerlo, prometiste obedecer si quieres ver a Cantalicia y a Moncho!

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     Salvador la mira con desconfianza y respirando con dificultad acepta tomarse dos pastillas.

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     -¿Me va a llevar dónde Cantalicia y Moncho? -pregunta con ilusión.

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     -¡Vas a ver a Moncho que está hermoso! -le promete Gaetana.

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      *

     Una vez que Salvador se duerme Gaetana y Lupe van a la sala donde las esperan Camilo desesperado y Matilda jugando a las cartas.

     -¿Cómo sigue? -asustado Camilo.

     -¡Creo que está mejor! -Dice Gaetana.

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     -¡Yo no diría eso mi jefecita, yo creo que a mi Salvador se le zafaron los tornillos y está como loco! -dice Lupe.

     -¡Esta nervioso pero loco no!

     -¡Pero es que se comporta muy raro, parece otra persona! -Lupe.

     -¿Por qué no arreglas la casa de Lupe? -dice Gaetana para cambiar de tema.

     -¡No olvides que debes ayudarme a mi tratamiento de belleza! -interviene Matilda

     -¿Qué tratamiento? -pregunta Gaetana.

     -¡De barro y algas marinas, es perfecto para la piel! Puedo resignarme a no tener marido, ¡pero a envejecer ni muerta mi amor! -y Matilda se lleva a Lupe arrastrada.

     Cuando quedan solos Camilo se acerca -¡No me oculte las cosas doña Gaetana, usted sabe qué puede confiar en mi! Dígame qué está pasando con Salvador.

     Gaetana lo mira y le dice temblando -¡Algo terrible! podemos perder a Salvador.

     -¡Salvador ya no es el mismo de antes, es otro, es un hombre diferente!

     Gaetana lo mira asustada -¿Te diste cuenta verdad?

     Camilo asiente -¡Me cuesta creerlo, pero por lo que estoy viendo no me queda de otra!

     Gaetana se pone llorar.

     Camilo le toma las manos -¿Y no habrá alguna manera de ayudarlo?

     -¡No sé, no sé! -Llora Gaetana- ¡pero yo tengo que encontrar la manera de recuperarlo, porque además Camilo si no lo logro, vamos a estar metidos en serios problemas!

     -¡No es por nada doña Gaetana, pero todo esto me está poniendo muy nervioso! -Dice Camilo temblando- ¡muy nervioso!

     Gaetana trata de calmarse -¡Camilo, te imaginas! Además de perder a nuestro mejor amigo, tendríamos en la casa a un completo desconocido, que además reacciona violentamente... ¡no Camilo, yo no estoy nerviosa, yo me estoy muriendo de miedo!

     *

     Cítricos Donoso.

     -¡La verdad es muy desconcertante señorita, no sé que está pasando con Salvador! -Le dice Garcés a Ángela.

     -¡Entonces di la vuelta en balde, necesitaba urgentemente hablar con él!

     -No sabe cuánto lo siento, pero es casi mediodía y Salvador no aparece no sé por qué no me avisó.

     -¿No le parece muy extraño que no haya avisado?

     -¡Francamente no entiendo, se me hace increíble que una persona tan responsable como Salvador se ausente de un momento a otro! Pero confiemos y que no le haya pasado nada. Dígame una cosa ¿usted sabe dónde vive?

     -¡Ni idea, pero creo que el que lo sabe es Antonio!

     -¡Si a la tarde no aparece, yo le agradecería que me proporcionara su dirección por favor!

     -¡Tranquilo, yo hablaré con mi esposo!- Y Ángela se despide y se marcha.

     Al quedar solo Garcés toma el teléfono para disculpar a Salvador con unos asociados. Al cortar se dice a sí mismo -¡Es increíble que no tengamos los datos de un empleado tan importante! -Se extraña- ¡es un gran tipo, pero muy misterioso!

     *

     Casa de Gaetana.

     El verdadero Salvador se pasea por la casa de Gaetana y entra al baño, mira para todos lados desesperado y juega con las cosas.

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     De pronto se descubre en el espejo

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      y se asusta.

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     No le gusta la ropa que tiene puesta. Se mira los pies y se saca los zapatos,

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     los observa asombrado, con admiración.

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     Luego con desesperación se pregunta -¿que me pasó? -se desespera- ¿En dónde ando? -Está a punto de llorar y se vuelve a mirar al espejo y no se reconoce -¿qué me está pasando Diosito?

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     -¿Qué me está pasando?

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     *

     Gaetana sigue llorando, y Camilo de trata de consolarla -¡Doña Gaetana, trate de tranquilizarse por favor!

     -¡No puedo, tengo una ansiedad con todos los problemas, yo tengo una ansiedad, una desesperación que me está comiendo por dentro!

     -¡Esto se está poniendo color de hormiga brava! -se desespera Camilo jugando con un trapo amarillo- ¡es cierto, Evaristo no va a descansar hasta sacarnos de aquí y quedarse con el bar!

     -¡A mí el Evaristo y el bar me tienen muy sin cuidado Camilo! -Se desespera Gaetana -¡el majadero ese y el negocio me importan un rábano! A mí... a mí lo único que me tiene muy nerviosa a Salvador ¿sabes?

     -¡A mí también me preocupa mucho, pero yo no sé cómo aconsejarlo, porque yo no sé nada de este asunto!

     Gaetana llora -¡Yo tampoco! Yo que me las doy de espiritista... ¡ay Camilo, me estoy rompiendo la cabeza buscando una manera de ayudarlo pero no se me ocurre nada, nada, nada! -Se desespera- ¡y tengo que ayudarlo Camilo! - le anuncia con el índice levantado- ¡yo tengo que ayudarlo!

     -¡En la empresa de Cítricos deben estar extrañándolo, no ha pensado en eso doña Gaetana! -le recuerda Camilo.

     -¡Sí, deben estar buscándolo por mar y tierra! Vamos a hacer una cosa, llama a la empresa y dales una excusa...

     En ese momento entra Lupe toda desesperada y sucia de pies a cabeza con barro.

     -¡Estás hecha un monigotes, toda llena de barro!

     -¡Es que a usted se le olvidó que yo estoy ayudando a la Matilda esa, que llevo horas y horas masajeándola con un lodo y unas algas marinas! Jefecita por favor, no es por nada ¿pero no le puede decir que ya se vaya?

     -¡Lupe! -explota Gaetana-Yo no estoy ahorita para andar botando a nadie, a ninguna parte, yo te suplico Lupita, por favor mi amor, tenle un poquito de paciencia.

     -¡A lo que yo vine, Salvador! -Se acuerda Lupe- ¡Salvador está metiendo golpes a la puerta y está gritando que se quiere ir!

     -¡Si le di un calmante y ese hombre quedó profundo!

     -¡Ya se despertó!

     -¡A ese cristiano no le hace efecto a nada, es más fuerte que una bestia! -y Gaetana sale corriendo- ¡y tú llama a la empresa de cítricos! -le grita a Camilo.

     *

     Gaetana trata de calmar a Salvador -¡Vamos Salvador!

     -¡No quiero, quiero largarme aquí! -se resiste medio dormido.

     -¿Adonde vas a ir muchacho? Tú no conoces este lugar.

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     -¡Mesmamente porque no conozco, porque no sé dónde ando! Ni por qué traigo esta ropa que huele tan fuerte, me tiene mareado.

     -¡Te duele la cabeza!

     -¡Me da vueltas!

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     Con mucho esfuerzo Gaetana consigue acostarlo -¡Déjeme volver a mi rancho, con mi Cantalicia, con el Moncho! -suplica Salvador.

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     -¡Ya los vas a ver muy pronto, así no puedes ir a ninguna parte!

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     Y Salvador se vuelve a dormir.

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     Gaetana lo mira desesperación.

     *

     Mansión.

     Almuerzan Abigail, Antonio y Ángela.

     -¡No fue a trabajar en toda la mañana y lo más probable es que no se presente en todo el día! Mi amor, me tienes que dar su teléfono para que yo sepa que pasó con él -le exige Ángela Antonio.

     Antonio, usando el tenedor y el cuchillo como si fueran banderas le responde -¡No estoy seguro de tenerlo!

     -¡Por Dios Antonio, si aseguraste que lo tenías! -se exaspera Ángela.

     Antonio que sigue jugando con los cubiertos -¡Mi amor, te dije que sabía dónde localizarlo, no qué tenía su teléfono!

     Ángela se enoja.

     -¿Que pasa contigo Antonio? -mete su cuchara Abigail- ¡primero ocultas los problemas de Salvador, y ahora que necesitamos localizarlo te haces el misterioso!

     Antonio deja de tener los cubiertos como banderas y los deja sobre la mesa -¡Mamá, yo no estoy ocultando nada, es más, voy a buscar en mis papeles a ver si encuentro alguna información!

     -¡Dios quiera hijo, porque es muy extraño que haya desaparecido!

     -¡No sean tan exagerados! no tienen que decir que desapareció simplemente porque un día no fue a trabajar, a lo mejor el fin de semana tuvo muchos problemas y puede ser que se le presentó algún imprevisto y ya! -se levanta- Con permiso.

     Antonio se marcha dejando a Ángela muy enojada.

     Rebeca, muy cerca, sonríe malvada, había estado escuchando toda la conversación.

     *

     Habitación de Isabel.

     -¿Desapareció? -Isabel levanta las cejas.

     -¡Así como lo oyes, mi amor! Ángela fue a buscarlo a la fábrica y no lo encontró -ríe Rebeca- ¡desapareció sin dar ninguna explicación!

     Isabel se va muy lejos con el pensamiento y recuerda "-¡De acuerdo, soy tuyo! ¡Y te juro por lo más sagrado, así como tú cumpliste tu palabra, y también cumpliré con la mía! –“

     Isabel vuelve la realidad y escucha la voz aguda de su tía -¡Después de lo sucedido con la desvergonzada de Valeria no me extrañaría que desapareciera y no pudiera nunca más! –destila veneno.

     Isabel se sienta lentamente la cama -¡Tú despreocúpate tía, porque aunque falte un día, o los días que él quiera, no puede escapar! -Sonríe- ¡tiene que regresar para cumplir con sus obligaciones!

     Isabel se queda mirando a lo lejos con una media sonrisa.

     *

     Casa de Gaetana.

     Camilo abre la puerta para vigilar a Salvador que duerme intranquilo. La vuelve a cerrar.

     *

     Mansión.

     Antonio llama al doctor Garcés para decirle que no ha encontrado datos de Salvador.

     Al otro lado de la línea Garcés lo tranquiliza-¡No hablé directamente con él, hablé con alguien que lo conocía, pero no se preocupe, parece que no es nada grave, amaneció un poco indispuesto y por eso no vino a trabajar! Parece que es un simple resfriado y confío que pronto lo tengamos de regreso. Bueno, le comunico cualquier cosa –Garcés corta.

     *

     Casa de Gaetana.

     Salvador suda frío y se mueve nervioso en la cama.

     *

     En la sala Camilo y Gaetana hacen una sesión espiritista. Se toman de la mano -¿Me escucha? –Invoca Gaetana- ¡Don Pedro José, invocamos su presencia! –se concentra con los ojos cerrados.

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     -¡Doña Gaetana, falta mucho! -Dice Camilo muerto de miedo.

     -¡Camilo, quédate callado y concéntrate, solamente piensa en don Pedro José! -Le reprocha Gaetana.

     -¡Es que yo no conozco a ese tipo! –Protesta Camilo.

     -¡Tú quieres ayudar a Salvador, si o no!

     -¡Claro que sí doña Gaetana!

     -¡Pues entonces piensa en Salvador!

     Camilo temblando cierra los ojos y se concentra.

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     Gaetana vuelve a invocar -¡Pedro José Donoso, yo sé que su espíritu abandonó el cuerpo de Salvador Cerinza! ¿Pero dónde está, está cerca, puede establecer contacto?

     De pronto, ante la desesperación de Camilo que tiembla como una hoja y que cierra los ojos muy fuerte, Gaetana tiene convulsiones y un extraño viento mueve la flama de las velas.

     En su habitación Salvador se despierta horrorizado.

     -¡Don Pedro José, si algo le impide comunicarse con nosotros! –Sigue Gaetana en la sala- ¿Podría mandarnos una señal? Algo que nos haga saber qué está cerca de nosotros... puede dar un golpe la mesa, en la puerta, don Pedro dénos una señal.

     La mesa empieza temblar... porque el pobre Camilo está temblando incontrolablemente.

     -¡Estoy recibiendo su mensaje, que se está comunicando! –grita feliz Gaetana que tiene los ojos cerrados.

     En ese momento Camilo abre los ojos y en la puerta ve una figura vestida de blanco y con el rostro lleno de barro-¡Lo veo como un fantasma! –Aúlla y se arrodilla-¡piedad!

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     Gaetana se da la vuelta… pero es Matilda que mira a Camilo espantada.

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     -¡Es que es la desocupada de Matilda! ¿Qué haces interrumpiendo la sesión con esas fachas mujer? ¡Casi matas a este muchacho del susto!

     Camilo sigue arrodillado, temblando y sin abrir los ojos.

     -¡No puedo hablar, se me va a arruinar la mascarilla! –alcanza a pronunciar Matilda detrás de su máscara de barro.

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     Gaetana le lanza un vaso de agua-¡Yo te la voy a arruinar bruja! -Y luego vacía el resto de agua sobre Camilo- ¡cobarde!

     Matilda se enoja -¡Estúpida, me has arruinado mi mascarilla!

      Matilda a Gaetana se están peleando cuando Lupe entra desesperada -¡Vengan por favor, Salvador quiere escapar!

     -¿Cómo que así? –grita Gaetana.

     -¡Se ha vuelto como un loco jefecita, está en el cuarto y está tratando de abrir la puerta!

     -¡Camilo! -Grita Gaetana y todos van corriendo a ver a Salvador.

     Los cuatro entran a la habitación de un golpe y encuentran a Salvador completamente fuera de si.

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     -¡Salvador!

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     -¡No se arrime!-grita Salvador y luego las empuja  -¡no se me arrimen, sáquense!

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     Y Salvador las empuja violentamente y sale corriendo de la habitación.

     *

FIN DEL CAPITULO

(Advertencia: este página contiene links a otros sitios ajenos a mi resposabilidad)

@2005 Narración by Mabouchita! Z;D

www.mabouchita.com

Por favor no ponga esta narración en otro sitio sin avisarme

 

 

www.mabouchita.com: CAP# 117: martes 3 de enero de 2006 – ¡LA MISION!

     El verdadero Salvador sale corriendo de la casa de Gaetana y al llegar al exterior no sabe para dónde ir. Desesperado corre sin rumbo.

     Gaetana, Lupe y Camilo y también Matilda con la cara llena de barro salen corriendo detrás.

     Gaetana lo llama desesperada y quiere correr detrás pero Lupe le advierte que no detenga porque está loco.

     -¡Suéltenme que tengo que detenerlo! -Se enoja Gaetana.

     -¡Él no nos reconoce, y nos puede hacer daño! -Trata de hacerle razonar Camilo- ¡recuerde que es otro hombre!

     -¡No me importa Camilo, así me haga daño, yo estoy en la obligación ayudarlo! ¿No me entiendes? Así que nadie me detenga ¡nadie!

     Pero Camilo no la deja ir -¡Por favor señora, es por su bien, yo no quiero que ese hombre le haga daño!

     -¡Camilo, escúchame, si tú realmente me aprecias no me detengas, yo estoy en la obligación de ayudar a Salvador, así me ataque! -Le aclara Gaetana y le exige- ¡dame la llave, dame!

     -¡No, yo la llevo! -Le dice Camilo- ¡vamos! -y ambos suben corriendo al auto.

     Matilda y Lupe se abrazan desesperadas mientras los ven partir.

     *

     Salvador corre desesperado y se encuentra en una vía rápida, foto no sabe cómo cruzarla foto

      y retrocede.

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     No muy lejos Gaetana y Camilo lo buscan.

     -¡Tenemos que evitar que se escape y que se pierda hombre! -Dice asustada Gaetana.

     -¡En las circunstancias en que se encuentra puede hacer cualquier locura doña Gaetana!

     -¡Precisamente lo que tenemos que evitar hombre, pero si llega a la avenida y la cruza, es verdad que no vamos a poder seguirlo!

     -¡Hay que encontrarlo cuanto antes doña Gaetana! -Exclama Camilo.

     Salvador deja de correr y camina desorientado y perdido.

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     Vuelve a tratar de cruzar la vía rápida y un auto no puede evitar atropellarlo.

     Salvador pierde conciencia .

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     y su mente se pierde en una negra noche... se ve a sí mismo sacándose la ropa y nadando en aguas turbias y negras. Luego ve imágenes de si mismo haciendo el amor con Cantalicia de manera salvaje y apasionada.

     El chofer del auto se baja desesperado -¡Parece que está muerto, yo creo que maté a este pobre hombre!

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     -¡Cállate papá, cállate, no digas bobadas! -Se desespera el hijo -¡voy a llamar a la policía!

     Y ambos se desesperan cuando en ese momento llega Camilo y frena bruscamente al lado de ellos, Camilo y Gaetana bajan corriendo -¡Salvador! -Gritan.

     -¿Ustedes lo conocen? -Pregunta el hombre.

     -¡Si, somos sus amigos! ¿Qué le pasó, lo atropellaron?

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     -¡Si, fui yo! Pero le juro que fue sin querer, se me atravesó de repente y no pude frenar

     -¡Es la verdad, se te juro! -Llora el muchacho.

     -¡Les creemos, no se preocupen! Gaetana ¿cómo lo ve?

     -¡Yo no lo veo herido, pero tuvo que haber sido un golpe muy fuerte, vamos a llevarlo!

     Y entre los cuatro lo levantan y lo meten al auto de Camilo.

     -¡Mucho cuidado, que no se golpee más, miren que es muy peligroso! ¡Vamos al hospital!

     -­ ¡Yo me hago responsable! -dice valientemente el chofer.

     Camilo conduce rápidamente.  El otro auto los sigue.

     (Bueno... una cosa muy buena es que mostraron que a pesar de estar asustado la persona que conducía el auto fue valiente y no huyó, pero JAMAS se mueve así como un bulto a una persona que acaba de sufrir un accidente!!!)

     *

     -¡Este asunto se está complicando más de la cuenta doña Gaetana!

     -¡No debimos haberlo dejado salir de la casa por nada de este mundo! -Se desespera Gaetana -¡éste Salvador no es dueño de sus actos!

     -¡Si se muere, nos vamos a meter en tremendo lío!

     (Y por qué?   no entiendo!)

      -¡Cállate la boca muchacho, más bien acelera!

     -¡No quiero arriesgarme a tener otro accidente! ¿Aún respira?

     Gaetana se acerca muy cerca de Salvador cuando de pronto éste le dice -¡Aún respiro Gaetana!

     Gaetana se pega el susto mientras Salvador simplemente se sienta a su lado todo adolorido-¿Salvador, me reconoce? -Le pregunta asustada.

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     -¡Claro que la reconozco Gaetana! -Suspira -¿adónde estamos yendo?

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     -¡Al hospital, acaba de sufrir un accidente y deben examinarlo! -Dice Camilo.

     -¿Cómo se siente, le duele algo?

     -¡No me duele nada y no quiero ir a un hospital! -Y luego le ordena a Camilo- ¡Detenga el auto Camilo!

     -¡Por favor Salvador, es por su bien, las personas que lo atropellaron vienen ahí detrás!

     -¡Te he dicho que no quiero ir a un hospital! -Exige Salvador- ¡detén el auto hazme caso!

     -¡Hazle caso Camilo, busca la primera desviación y estaciónate! -dice Gaetana luego sonríe- ¡Dios nos escuchó y nos devolvió a Salvador! -suspira aliviada-

     -¡Está bien! -Dice Camilo y busaca una salida y estaciona el auto en un parking exterior.

     Salvador baja del auto y camina.

     Gaetana todavía se desespera. foto

     -¡No me duele nada Gaetana! -La tranquiliza. foto

      -¡Salvador, vamos a tener que hablar un largo rato para poder saber y dilucidar que fue lo que pasó con todo esto! -toma un respiro de aire fresco- ¡menos mal que vuelve a ser usted, el mismo de antes y no el otro Salvador!

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     -¡Ni hablar del otro, de veras que son muy diferentes! -exclama Camilo -¿en resumidas cuentas, vamos o no vamos al hospital? Salvador sufrió un golpe muy fuerte y perdió el sentido, yo creo que no estaría de más que lo revisaran.

     -¡No, si siento alguna molestia yo consultaré a un médico! Ahora lo que quiero es irme a la casa y darme un baño.

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     -¡Entonces que no se hable más y vamos a la casa!

     Y los tres vuelven a subir al auto y se marchan.

     (Pero qué maleducados!!!  y el pobre hombre lleno de angustia y remordimientos por haberlo atropellado?  qué les cuesta avisarles que el atropellado está bien? qué falta de consideración!!  Si soy yo... los vuelvo a atropellar de la rabia!)

     *

     Bar de Gaetana.

     Llega la noche y Matilda canta.

      ?

     Nunca me imaginé que a mí pasaría,

     Creí que tú me pertenecías pero tu amor se fue,

      ?

     Camilo ya lejos de los contratiempos del día, sonríe feliz, pero al darse cuenta de la mirada triste de Lupe se preocupa.  Camilo le toma la mano, pero Lupe simplemente le sonríe muy triste.

      ?

     No tenias idea de cuanto porque yo sentía

     Ahora decides marcharte, me muero de sed

     Cariño mío, ¿qué voy a hacer?

     Con tanto amor, tanta pasión,

      ?

     Habitación de Salvador.

     -¡Ahora entiendo que significaban todas esas sensaciones! -Le cuenta preocupado Salvador foto - ¡por qué me sentía tan extraño y soñaba con esa mujer! foto

      -¡Por lo menos tenemos claro que se trata de los síntomas de algo que no debería repetirse! -Dice Gaetana con el índice levantado.

     -¡Salvador Cerinza está reclamando su cuerpo! -Salvador pronuncia claramente todas las palabras mientras golpea el piso rítmicamente con el pie -¡está reclamando su cuerpo! -Y se levanta de la silla y se observa atentamente en el espejo -Gaetana! ¿Usted cree que termine apoderándose de él? -Suspira asustado- ¿que termine mandándome, a Dios sabe dónde?

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     (Ah…  pero no le importa dónde ha enviado él al pobre verdadero Salvador!)

     -¡Salvador, dígame una cosa, cuando usted no tuvo control sobre su cuerpo! -Gaetana abre los ojos como platos- ¿Qué sintió?

     -¡Absolutamente nada! -le responde Salvador.

     -¿Nada? -Dice Gaetana con un acento frustrado -¿no tuvo la sensación de estar en otro lugar, en otro plano?

     -¡Le repito que no sentí absolutamente nada, es como si hubiera!... -duda- ¡es como si hubiera dormido profundamente y al despertar! -Y se pasea nervioso al no encontrar las palabras exactas- ¡cansancio!... ¡sin fuerzas! Pero lo importante es lo que siento ahora Gaetana -y la mira con ojos muy negros y le pone una mano sobre el hombro -¡siento miedo! -le confiesa- ¡siento mucho miedo! -se sienta en la cama.

     -¡Yo también tengo miedo Salvador! -Gaetana se sienta su lado -¡pero ya todo volvió a la normalidad, eso sí, lo que pasó nos obliga a tener cierto control, que no se vuelva a repetir así de sorpresa!

     -¡Créame que no es nada grato pensar que cualquier momento me puedo convertir en otro!

     -¡Ay hombre, no se angustie! Usted cuenta conmigo -y Gaetana apoya su cabeza sobre su hombro.

     -¡Lo sé Gaetana, lo sé! -Y le mira a los ojos- Tendré que permanecer a su lado, no hay nada más que hacer -y luego suspira profundamente y reconoce- ¿sabe qué hubiera sido una locura escapar con Valeria?

     -¡Sí! -Suspira Gaetana.

     -¡Ahora sé que debo limitarme a cumplir mi misión Gaetana! regresé por Isabel... ¡y a ella debo dedicarle cada segundo, cada instante de esta segunda vida! -Suspira Salvador.

     En ese momento golpean a la puerta. Gaetana se separa de Salvador -¡pase!

     -¡Mi jefecita, apareció otra vez ese hombre, Evaristo Canales! -Entra preocupada Lupe.

     Gaetana se levanta enojada- ¿Pero qué demonios le pasa ese tipo?

     Lupe aprovecha para mirar extrañamente a Salvador.

     -¿No le bastó con armar bronca esta tarde? -sigue Gaetana- ¡Ahora también quiere echar bronca con todos los clientes del bar!

     -¡Dice que viene en son de paz!

     -¿Viene acompañado de sus gorilas? -Pregunta Salvador.

     (Hum...  error... si no recuerda nada... ¿cómo puede recordar a los gorilas?)

     -¡No, ni Salvador, vino solo!

     -¡Entonces vaya y hable con él Gaetana! Ya sabe cuál es nuestra posición.

     Gaetana suspira preocupada.

     *

     Más tarde Gaetana le dice a Evaristo -¡Este negocio no lo cedo, no lo vendo y mucho menos a usted!

     -¡Está bien, no se acalore! Solamente vine a hacerle otra pregunta, si ese tipo no existiera, ese tal Salvador Cerinza ¿usted se asociaría conmigo?

     -¡A lo mejor sí, pero resulta que ese tal Salvador Cerinza es el que paga el alquiler de esta casa y el dueño de este bar!

     -¡A mí me dio la impresión que la estaba explotando! No me venga a decir que entre usted y él no existe nada!

     Gaetana se enoja y se levanta -¡Si usted quiere que yo le reviente esos dientes de un solo bofetón! ¿Vino a buscar camorra o qué?

     Evaristo saca un pañuelo blanco -¡No, esto es una visita pacífica, se lo juro!

     -¡Se le ocurre pensar que entre Salvador y yo pueda haber algo raro! ya déjese de estar pensando porquerías hombre... ¡Yo podría ser su madre, es un hijo para mí!

     (Bue...   nosotros sabemos que esto no es verdad!)

     -¡Usted está muy joven todavía! -Evaristo la mira con admiración de arriba a abajo y le toma la mano seductoramente - ¡tiene algo que me alborota, por Dios, que me alborota!

     Gaetana ríe divertida-¡Qué bicho le picó hombre! ¿No me diga que me está echando los perros? ¡Coja oficio, que si vino a perder el tiempo yo no estoy para eso!

     -¡Espere, solamente vine a pedirle disculpas por lo ocurrido hoy! Y a decirle que no quiero tener problemas ni con usted ni con su socio, y que le voy a dar el plazo... el tiempo que le pidió.

     -¿Tres meses?

     -¡Es tiempo suficiente para que desocupe! Pero hasta entonces prometo no molestarlos ¿de acuerdo?

     -¡De acuerdo!

     -¡Es posible que vuelva, pero en plan cliente solamente! Espero que no le moleste -y vuelve a mirarla suspirando profundamente y luego se acerca y le susurra al oído- ¡es que me gusta mucho escucharla cantar!

     Gaetana pone cara espantada y Evaristo se marcha.

     *

     En su habitación Salvador se pone un pijama-¡Aún estoy aquí! -Suspira profundamente y se acuesta- ¡aún estoy aquí! -vuelve a repetir y se tapa con una cobija -¡pero solo debo vivir para cumplir con mi cometido! -Y cierra los ojos- ¿cuánto tiempo tendré para cumplir mi misión? -Se pregunta sí mismo con los ojos cerrados- ¿cuánto tiempo me queda Dios mío, cuánto?

     (Ah... Pedro...  esa pregunta nos las hacemos todos!)

     *

     Un nuevo día en los Cítricos Donoso.

     -¡Miren a quién tenemos de regreso! -Dice feliz el doctor Garcés- ¡qué sorpresa Salvador, que gusto verlo!

     -¿Cómo le va doctor? foto

      -¡Muy complacido de verlo recuperado! ¿Usted cómo se siente? foto

      Salvador mira a Simón que se aleja sin saludar-¡Muy bien, con muchas ganas de trabajar!

     -¡No sabe qué alegría me da escuchar eso porque precisamente hoy vamos a inaugurar oficinas! Usted va a ocupar la mía y yo voy a ocupar la de Andrés Corona ¿qué le parece?

     -¡Excelente! foto

      Y ambos se dirigen al interior del edificio.

     *

     Ángela recibe una llamada en que le avisan que Salvador acaba de llegar la oficina y corta el teléfono.

     Isabel baja las escaleras.

     (Bella, está bella como una diosa... el vestido que tiene es muy bonito! )

     -¿Puedo preguntarte como si Valeria? -pregunta fríamente Ángela.

     -¡Mal, igual que ayer! -Le contesta Isabel -¡y me imagino que así seguirá por muchos días más! ¿Y yo Ángela, puedo preguntarte si hablaste con Salvador? Al parecer no se presentó ayer a trabajar y quién sabe si aparezca -dice con un matiz de duda en la voz.

     -¡Pues fíjate que ya apareció! -le anuncia Ángela e Isabel se pone contenta pero disimula- ¡en este momento ya se encuentra en la fábrica cumpliendo con sus deberes y faltó ayer porque estaba enfermo pero ya amaneció mejor!

     Isabel suprime una sonrisa alegre.

     -¡Hoy en la tarde pienso ir a verlo! -anuncia Ángela y se marcha.

     *

     En su habitación Rebeca no puede consigo del malhumor -¿Qué me pondré en un día tan triste y tan deprimente como hoy? -Dice mientras de mala cara cambia y rechazar ropa tras ropa -¡No sé, a lo mejor esta, claro esta! -y toma una falda- Voy a arreglarme, maquillarme un poco -luego pone mala cara- ¡un momento!

     Y de pronto recuerda que es la misma falda que tenía puesta cuando su cita con Salvador y recuerda su voz molesta que resuena en todo el restaurante y todas las caras mirándolos.

     "Salvador grita -¡Estoy harto señora, harto!

     Rebeca que se da cuenta que todo el mundo los mira riéndose de ellos y le pide que baje la voz -¡Cálmese!

     ¡Señoras, señores!

     Todos los comensales, que ya seguían la conversación sin perder palabra, dejan de comer.

     -¡Yo soy el orgulloso padre de mi hijo y tengo una mujer! -Salvador se pone de pie - ¡se le acabó su jueguito! - le dice Rebeca- ¡y conste que ésta no es mi mujer, ni la madre de mi hijo! -dice señalando con el dedo a Rebeca"

     Rebeca vuelve a la realidad y dice con rabia llena de odio-¡Es un canalla, se atrevió a despreciarme, me humilló! -Y de pronto mira la ropa y la tira al suelo- ¡no quiero ponerme nada que me recuerde a ese desgraciado, canalla, ojala te pudras, ojala nunca vuelva a verte, te odio, te odio! -Y pisotea la ropa.

     En ese momento entra Isabel que se queda sorprendida -¿Qué haces?

     -¡Nada! -se detiene Rebeca- ¡quería ponerme eso pero no me queda cómo a ti! -le responde Rebeca.

     -¿Por eso pisas mi falda de esa manera? -se molesta Isabel.

     -¡Lo siento Isabel, por favor discúlpame!

     Isabel la mira disgustada-¡Hablando de ropa, te vengo a enseñar unas cuentas que me cargaron a mi tarjeta de crédito! -Y le presenta un papel.

     -¡Ay sí, si claro! Son unas compritas que hice la semana pasada.

     Isabel suspira enojada -¡No seas cínica! Le llamas compritas a 6 pares de zapatos.

     -¡Por favor no te pongas así, los necesitaba para los ocho vestiditos que me compré para que me combinaran! -dice Rebeca sonando completamente estúpida.

     -¿Y se puede saber hasta dónde van a llegar tus extravagancias tía?

     -¡Está bien Isabel, no te pongas así, si quieres voy al almacén y devuelvo todo! -Aúlla de Rebeca con su voz aguda.

     Isabel suspira y mira a lo lejos.

     -¡A ti te parece que somos unas pobretonas arrastradas!

     -¡Solamente te recuerdo que mi mamá comenzó de la misma manera que tú y que por culpa de sus deudas casi termina en la cárcel! -Le levanta la voz de Isabel- ¡yo no quiero tener los mismos problemas contigo, te lo advierto! -Y se dispone a marcharse cuando se detiene -¡Ah, quería informarte que estabas muy equivocada con Salvador! -Le dice con una sonrisa triunfante.

     -¿Qué pasó Isabel?

     -¡Que se presentó en la fábrica! -dice orgullosa- ¡no va a desaparecer por culpa de la tonta de Valeria! -Sonríe- ¡ni por ella ni por nadie!

     Y diciendo esto Isabel se marcha.

     Rebeca se queda rumiando su amargura.

     *

     Cítricos Donoso.

     El doctor Garcés le da instrucciones a Elena para que revise los papeles personales de Andrés y que le entregue las cosas personales a Isabel-¡También quiero que le entregue esta fotografía, que me imagino que le va a traer recuerdos tristes! -Y le entrega la foto del casamiento de Andrés de Isabel.

     -¡Qué pena, tan guapo que era don Andrés, qué tristeza! -suspira Elena que se retira con la caja.

     (Qué rápido olvidó como la maltrataba!  )

     En ese momento llegan Ángela y Antonio y lo saludan -¡Estamos buscando a Salvador! -Anuncia Ángela.

     -¡Me imagino que debe estar en las nuevas oficinas, si quiere lo mando a llamar!

     -¡No se preocupe, nosotros los buscamos!

     -¡Cómo quieran, a ver si los veo más tarde, me gustaría invitarlos a tomar un café!

     -¡Claro que sí! -Y ambos se marchan.

     *

     Ángela y Antonio entran a la oficina de Salvador -¡Buenos días Salvador! ¿Interrumpimos?

     Salvador se sorprende- ¡No por favor, pasen y siéntense! ¿Les ofrezco a tomar algo?

     -¡No, muchas gracias, la verdad no pensamos tardemos mucho! -responde Antonio incómodo.

     -¡Me imagino que vinieron por algo muy especial! -Dice Salvador.

     -¡En realidad es Ángela la que quiere hablar con usted! Yo simplemente vine a acompañarla.

     Ángela se molesta con Antonio.

     -¡Usted dirá en que puedo servirla señora! -dice Salvador.

     -¡La verdad no vengo a hablar nada de la empresa, sino de algo muy personal! -empieza Ángela.

     -¡Yo le sugerí a Ángela que lo invitáramos a la casa, pero ella esta un poco impaciente por aclarar un asunto, pues... un asunto algo incómodo! -duda Antonio. foto

     -¡Imagino que se trata de Valeria! -corta por lo sano Salvador. foto

      -¡La verdad sí, estoy muy sorprendida Salvador! -empieza Ángela- ¡nunca me imaginé que usted estuviera enamorado de Valeria y mucho menos que se pensara escapar con ella, abandonando su cargo en la empresa! -se pone en juez- ¡Creo que merezco una explicación!

     Salvador la mira sin expresión- ­¡Sí estaba enamorado de Valeria, ella y yo manteníamos una relación y pensábamos casarnos en secreto! -le responde seco-¡no sé si eso pueda extrañarle a alguien! foto

      Ángela se pone nerviosa -¡Le aclaro que yo no vengo a reprocharle nada! (mentirosa ) Si estoy aquí es porque Valeria está muy mal.

     Salvador desvía la mirada -¡Sí, ya lo sé! Ya lo sé y también sé que probablemente me están culpando de lo sucedido, y yo quiero que sepan que tomé la decisión de alejarme de ella ¡mi intención no es causarle daño!

     Ángela no entiende -¡Pero no lo entiendo! Yo creí que usted estaba enamorado de ella.

     Salvador suspira -¡A veces las cosas no salen como uno quisiera doña Ángela! Todos mis sueños con Valeria terminaron... ¡deberían comprender que para mí también es doloroso! Y quiero que sepan que en este momento lo único que me importa es mi trabajo la empresa, eso es lo único que realmente me importa ahora. No sé si quiere que le diga algo más -los despide.

     -¡No, no por favor Salvador!, no me diga nada más, no me quiero sentí ridícula -responde Ángela cortada.

     -¡Por favor doña Ángela, mi intención tampoco es hacerla sentir mal! -sigue Salvador.

     -¡No en serio, discúlpeme, creo que le di demasiada trascendencia a este asunto y yo no debía entrometerme! -se levanta molesta- ¿Nos vamos mi amor?

     -¡Ahorita te alcanzo! -Se excusa Antonio y se queda con Salvador- ¡a mí no me engaña Salvador, yo lo conozco muy bien y sé que miente!

     -¡Créeme Antonio, estoy diciendo la verdad! foto

      -¡Después de todo el lío que armó con mi hermano! -Le reclama- ¡y de jurar que amaba profundamente a Valeria me sale con esto! ¿Qué pasa con usted Salvador? foto

     -¡Muchacho, si crees y confías en mí, no te extrañes de mi comportamiento de ahora en adelante! porque todos se van a sorprender, así que es mejor que te prepares  a enfrentar lo inesperado- Salvador le dice de manera intrigante y Antonio lo mira sorprendido.

     *

     Mientras Moncho pinta con dedicación, Felipe dibuja un cuadro de su modelo preferida, que tiene todo el cuerpo cubierto con un velo rojo.

     -¡Un pobre e ignorante campesino que vivía con su mujer y su hijo en un pueblo miserable dónde no lo trataba nadie! -Le cuenta a su modelo- ¡de repente sufre un ataque, se muere y luego resucita convertido en otra persona completamente diferente!

     -¿Ese es un argumento de una película de misterio maestro? -Ríe Chelito- ¡por qué esas historias me aburren!

     -¡No, esa es la historia del marido de Cantalicia! Ella es su mujer y el muchachito aquí presente es su hijo.

     -¡Me van a disculpar la demora don Felipe, pero es que el cafecito tardó hoy en día porque la estufa está dañada! -Entra Cantalicia que deja el café y de pronto se enoja al ver a su hijo- ¡mire nada más, otro que se me va a dañar es este muchachito por estar pintando tanta encuerada! ¿Qué le he dicho, no le dicho un montón de veces que no me pinte esto? -Y le saca los pinceles.

     -¡Pues no suelte nada, y deje de gritar que lo asusta!

     -¡A usted que se le olvidó que yo soy la mamá!

     -¡Pero no tiene derecho traumatizarlo y a tratarlo de esa manera!

     -¡De esa manera! -se ofende Cantalicia- ¡más mal le hace lo que usted está haciendo don Felipe! ¿Cómo se le ocurre ponerlo pintar esa mujer?

     -¡Señora por favor, yo no estoy mostrando más de la cuenta, además sería incapaz de faltarle al respeto un niño! No sea mal pensada -le corta Chelito.

     -¿Ahora resulta que la mala del cuento soy yo? ¡Si quiere pintar que pinte, pero no me gusta que se meta en este cuarto cuando vienen sus... Amigas!

     -¡Monchito, mi fiel compañero, será mejor que salgas de aquí para darle el gusto a la mula de tu mamá! No soporto sus reclamos.

     -¡Vamos hijo! No se meta en este cuarto cuando hay visitas -y Cantalicia se lleva a rastras a Moncho.

     -¿Maestro, no creerá que yo voy a comerme semejante cuento? ¡Si se lo contó esa mujer es porque la pobrecita no sabe dónde está parada!

     -¡También me lo ratificó mi sobrino Jacobo, que es un sacerdote muy serio! Yo mismo tuve la oportunidad de conocer al dichoso marido y comprobar la historia ¡es real! -Y luego toma un periódico y se lo muestra- ¡mira, aquí está! Éste es el hombre... Salvador Cerinza -y le muestra la foto donde aparecen Salvador, Isabel y Andrés- ¡y podría jurar que actualmente tiene alguna relación con esta bella mujer que es Isabel Arroyo! -le vaticina.

     *

     En ese momento de la policía interroga a Isabel.

     -¡Señora Isabel Arroyo! ¿Sabe por qué la citamos en esta oficina? -le pregunta un policía de malas pulgas.

     Isabel lo mira altiva pero en el fondo de sus pupilas brilla el miedo.

     *

     Felipe sale de su apartamento con Chelito

     -¡N entiendo maestro, si usted asegura que no quiere tener problemas y no quiere saber nada del esposo de Cantalicia! ¿Entonces cuál es el interés en él?

     -¿Tú qué crees Chelito? ¡Únicamente por la muerte del esposo de la señora esa Isabel Arroyo, me imagino que estarás enterada que falleció en circunstancias muy sospechosas!

     -¡No tenía la menor idea! Es que yo nunca leo los periódicos.

     -¡Andrés Corona! -le cuenta Felipe- ¡murió ahogado y todos los periódicos de la región lo publicaron porque era un alto ejecutivo de una empresa de Cítricos muy importante!

     -¿Usted cree que el esposo de Cantalicia tiene que ver algo con esa muerte?

     -¡Bueno, siendo un hombre tan extraño, cualquier cosa se puede esperar de él! Además si está relacionado con la señora Isabel Arroyo que es su patrona -dice con burla.

     -¡No me diga que está jugando al detective privado maestro, recuerde que es pintor!

     -¡Los pintores tenemos mucha imaginación Chelito y algo me dice que esa muerte no fue accidental! Yo estoy seguro de que si se hace una investigación a fondo, se van a encontrar con muchas sorpresas!

     *

     Estación de policía.

     -¡A mí lo que me parece increíble es que me hayan llamado a declarar! -dice fríamente Isabel fingiendo estar muy molesta- ¿por qué, si se suponía que la muerte de de mi marido estaba totalmente esclarecida! ¡Qué más hay que averiguar! foto

      -¿Conoce usted a la señorita Inírida Fernández?

     -¡Sí la conozco! -responde Isabel con cara de piedra- ¡la conozco porque trabajó muchos años en la empresa! Y fue muy amiga de mi marido y también mía... bueno -sonríe burlonamente- ¡eso creía yo! foto

      -¡Ésta señorita puso una denuncia en contra suya! Sospecha que la muerte del señor Corona no fue accidental sino premeditado -le anuncia el inspector.

     -¡Me parece francamente increíble que ustedes crean las acusaciones de esa mujer tan malintencionada, me parece increíble! -explota Isabel gritando- Aunque no me sorprende por supuesto -suspira- ¡ella siempre estuvo enamorada de mi marido! -y luego les confiesa- Y yo me enteré a última hora de que eran amantes.

     -¿Y cómo se enteró? -pregunta asombrado el policía.

     -¡Me enteré por qué lo gritó a los cuatro vientos en el funeral delante de todo el mundo! -dice furiosa y dolida- ¡si esa tipa está loca! ¡Qué está loca, a mí me indigna que las autoridades hagan caso a las estupideces de esa mujer!

     -¡Cálmese, nadie la va a condenar por simples sospechas! -se apresura otro policía a calmarla -simplemente necesitamos investigar si la declaración y acusaciones de esta señorita tienen fundamento, ¡cálmese!

     Isabel se calma -¡Está bien, yo los entiendo! perdónenme, les pido que me disculpen! ¡Me enferma, me enerva que haya gente tan atrevida como ella!

     -¿Conoce usted al señor Salvador Cerinza? -sigue el viejo policía interrogando.

     Isabel lo mira calculando su próxima respuesta. foto

     *

     Mansión.

     Rebeca se pasea nerviosa por el jardín.

     -¿Muy nerviosa porque su sobrina no llega? -Aparece Walter.

     -¡Sí lo estoy, no me gusta que la demoren en ese lugar!

     -¿Cree que le pueda pasar algo malo en la estación de policía?

     -¡No debe ser nada agradable estar ahí y menos si dudan su inocencia en la muerte de Andresito!

     -¡El punto es ése, si es culpable o inocente! ¡ta-ta-tam! -anuncia Walter!- ¡punto a discutir!

     Rebeca se enoja -¡No resisto que se ponga tan insoportable!

     -¡Hay preguntas por responder! ¿Por qué se llevaron a don Andrés tan lejos, pudiendo internarlo aquí en un hospital? ¿Por qué se opuso a que yo lo acompañara y tercero porque llegó tan nerviosa la señorita Valeria después de lo sucedido?

     -¿Y cómo quería que llegara? ¡Muerta de risa! ¡Otra en su lugar estaría con los pelos de punta, le voy a decir una cosa Walter ¡mucho cuidado con lo que dice y con lo que piensa! ¿Entendido?

     -¡Lo tendré de acuerdo al trato que me dé la señora Isabel! El trato que merezco, ya se lo recordé una vez... si, espero no tener que hacerlo otra vez -Rebeca se marcha enojada- ¡si asesinaron a don Andrés, ese crimen no puede quedar impune! -se dice Walter a sí mismo al quedar solo- ¡veremos como responde la señora Isabel! -Walter se arregla al moño.

     *

     Estación de policía.

     Isabel responde-¡Sí conozco al señor Salvador Cerinza! Trabajo en mi casa algún tiempo como chofer y ahora presta sus servicios para Cítrico Donoso.          

     -¿Y qué relación tiene con ese señor?

     -¿Qué relación tengo? ¡Ninguna! esta relación se limita únicamente al campo laboral -se restriega las manos nerviosa.

     -¡La señorita Inírida Fernández asegura que usted y él son amantes y los señala como directos responsables en la muerte de Andrés Corona!

     Isabel suspira fastidiada simulando su nerviosismo.

     -¿Que tiene que decir acerca de esas acusaciones? -machaca el inspector.

     -¡Discúlpeme inspector, pero a mí me enoja sobremanera, enoja de sobremanera que usted dude de mi inocencia por simples suposiciones!

     -¡No se altere señora, no se altere, si no quiere responder pues no responda, usted conoce sus derechos!

     -¡Si tiene razón, además solamente voy a contestar ciertas preguntas en presencia de mi abogado! Porque le aseguro que yo no tengo miedo de enfrentar las acusaciones de esa mujer porque sé perfectamente bien que son falsas.

     -¡Entonces entre usted y el señor Cerinza no existe nada personal!

     -¡No existe nada, no existe nada entre él y yo, ni conmigo ni con ninguna de las circunstancias que rodean a la muerte de Andrés! -Se pone firme- ¡nada, absolutamente nada! ¡Nadie tenía interés en atentar contra Andrés, nadie!

     (Bueno... , Isabel cumple su promesa)

     Los policías se miran entre ellos.

     *

     Mansión.

     Rebeca habla por teléfono -¡Por supuesto quiero salir contigo Pilarcita, estoy encerrada en estas cuatro paredes hija, pero no me puedo mover hasta que Isabelita no llegue! Es que la situación está bastante delicada, te lo cuento cuando nos veamos, si por supuesto -y corta al escuchar que Isabel entra-¡Isabelita mi amor! Tardaste tanto ¿cómo te fue?

     -¡Luego te platico en mi cuarto! -Dice Isabel y sube las escaleras. foto

      Al cruzarse con Abigail y Vicky que bajan les pregunta - ¿Cómo está Valeria? foto

     -¡Gracias a Dios mucho mejor señora! Ya la fiebre le bajó, está un poquito más tranquila pero yo creo que sería bueno que fuera a visitarla porque ella está muy silenciosa, Apenas ha dicho palabra!

     -¡Sí, luego paso a verla! -Responde Isabel nerviosa -¡tengo muchas cosas que hacer, gracias! -diciendo esto sube corriendo. foto

     -¡Llegó bien inquieta! -dice Vicky- para mí que las cosas no le están yendo nada bien.

     -¡Debe tener más preocupaciones aparte de la enfermedad de su prima!

     *

     Isabel entra furiosa a su cuarto. foto

      - ¡Te lo dije, esa estúpida de Inírida no se iba a quedar con los brazos cruzados! Se atrevió a lanzar una sarta de acusaciones en contra mía, a atacarme y hacerme la responsable de la muerte de Andrés -y toma agua desesperada.

     -¡Qué horror! ¿Acaso tiene pruebas que respalden sus calumnias?

     -¡Por favor, que pruebas va a tener esa mujer! Lo único que quieres fastidiarme y aprovecharse de esta situación para perjudicarme.

     -¡Esa mujer debe estar loca Isabel!

     -¡Claro que está loca! De otra manera no se atrevería a hacer esa bajeza tan grande.

     -¡Esto es muy delicado Isabel! Puede perjudicarte terriblemente mi amor.

     -¡No! No, por mucho que lo intente no puede hacer absolutamente nada ¡mi abogado me dijo que yo tengo que estar tranquila porque esa demanda no va a trascender! -Dice muy nerviosa.

     -¡Y si es así! ¿Por qué no te calmas? -se sorprende Rebeca.

     -¡No me calmo porque no soporto lo que está haciendo esa mujer! Te juro que ganas no me faltan de ir a buscarla y ponerla en su lugar y cerrarle esa bocota que tiene -grita histérica. foto

     -¡Por favor Isabel tú no harías eso!

     -¡Por supuesto que no lo voy a hacer tía! Además que el abogado me dijo que no me puedo acercar a esa basura pero te juro que si no fuera así ¡no dudaría ni tantito en ir a buscarla y ponerla su lugar! -Y en ese momento escucha ruidos de tacones detrás de la puerta.

     Isabel abre la puerta.

     -¿Qué haces?

     -¡Nada solo me cercioro de que Walter no esté detrás de la puerta escuchando nuestra conversación! él si... Para que veas, él si me puede hacer mucho daño!

     -¡Por Dios Isabelita, estoy muy nerviosa! ¿Cómo piensas que él se atrevería?

     -¡Porque no lo conoces verdad! Así como los ves se atrevió a amenazarme tía

     -¡No puedo creerte Isabelita!

     -¿Y por qué crees que no le he echado de esta casa? ¡Me tiene amenazada! Pero te juro, te juro, te juro que cuando se arregle esta situación ¡lo voy a poner en la calle, y voy a poner en su lugar a la idiota de Inírida! -Dice Isabel llena de rabia.

     *

FIN DEL CAPITULO

(Advertencia: este página contiene links a otros sitios ajenos a mi resposabilidad)

@2005 Narración by Mabouchita! Z;D

www.mabouchita.com

Por favor no ponga esta narración en otro sitio sin avisarme

 

www.mabouchita.com: CAP# 118: miércoles 4 de enero de 2006 - ¡NO TE VOY A FALLAR ISABEL!

     Un bar.

     Rebeca y Pilar toman un café.

     -¡La pobrecita está desesperada con esta situación, te juro Pilar que yo no sé qué pensar! -le cuenta Rebeca.

     -¡Me asustas Rebeca, cada vez que nos encontramos me cuentas cosas terribles! -Le responde Pilar asustada- ¡la muerte de Andrés me dejó fría, y ahora lo que me cuentas de tu sobrina Valeria! ¡Por Dios, es increíble!

     -¡Fíjate a lo que llegó la mosquita muerta! De cualquiera podría haber sospechado que me quitara el amor de Salvador, menos de ella Pilar.

     -¡Pero es que nadie hubiera imaginado que ella sostenía relaciones con ese tipo!

     -¡Mira a lo que llegó con su carita de boba y su ensayito de pianos! -Dice Rebeca llena de odio - ¡pero afortunadamente pude detenerla antes de que se escapara con él!

     Pilar asiente con los ojos grandes abiertos.

     -¡Te juro que me muero de la ira de pensar que ella pudo haber alcanzado lo que yo no pude! -sigue Rebeca llena de maldad.

     -¡Mira, es verdad, lo que ella hizo es inaudito, pero el verdadero responsable es el degenerado ese, el tal Cerinza!

     -¡Pues si, no lo justifico, y no lo defiendo! -Sigue llena de amargura Rebeca- ¿sabes una cosa? ¡Cada día lo detesto mas, me encantaría verlo bien destruido! -le confiesa Rebeca- ¡Lástima que Isabel no me escuche!

     -¡Todos ustedes deberían ponerse de acuerdo para detenerlo de una buena vez, porque lo que está haciendo ese sinvergüenza, amiga, no tiene nombre! -Se escandaliza Pilar.

     -¡Es como una plaga Pilar, como una plaga! -Dice Rebeca entre dientes.

     -¡Sí Rebequita, es una plaga de lo peor! -le advierte Pilar.

     *

     Casa de Gaetana.

     Salvador, con una camisa negra que le queda perfecta (es guapo este hombre) se moja la cara, tratando de despertar. El agua fría le refresca el rostro, toma una toalla y se mira al espejo.

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     Salvador recuerda.

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     "-¡Posiblemente trate de ocultar mis sentimientos y desconozca quién soy! -suspira y toma el retrato en sus manos- ¡posiblemente!... -y luego reconoce- ¡pero al fin de cuentas si regresé lo hice por usted! -Dice mirándose a sí mismo en el retrato y temblándole la voz continúa -¡únicamente por usted!

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     Detrás de él Isabel, sin comprender, no puede evitar una sonrisa de ilusión y sorpresa.

     Salvador deja el retrato en su lugar -¡Debo terminar de cumplir mi misión, así sea lo último que haga! -Y sigue diciendo- ¡no tengo ningún derecho a hacerle daño a personas inocentes!"

     Salvador regresa a la realidad -¡tengo que renunciar a y Valeria! Debo olvidar que quiere iniciar suspira- ¡debo olvidar que!

     *

     Mansión.

     Habitación de Ángela y Antonio.

     -¡No es más que un miserable cobarde, después de ilusionarla y jugar con sus sentimientos, me dices que decidió dejarla así como así! -Se enfurece Simón -¡sin importarle nada!

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     -¡A mí también me sorprendió, pero eso fue lo que nos dijo a Ángela y a mí!

     -¡Acepta que todavía no lo conoces Antonio, Salvador se está comportando como un oportunista y cambia de opinión según sus conveniencias!

     Antonio se levanta de la cama dónde estaba sentado -¡no digas estupideces! Posiblemente se dio cuenta de que esa relación no les convenía y decidió terminarla por el bien de los dos.

     -¡No me digas! Y hasta ahora se dio cuenta... ¡Antonio por Dios, ya deja de defenderlo! Salvador no es el tipo honrado que aparentaba.

     -¡Simón, no juzgues a la ligera sin saber realmente los motivos que le llevaron a tomar esa decisión!

     Simón lo enfrenta-¡Es un egoísta que solamente piensa en él!

     -¡No seas tan resentido y malagradecido! Acuérdate todo lo que nos ha ayudado y especialmente a ti.

     -¡Mejor que no hubiera movido un solo dedo por ayudarme, si se lo iba a cobrar de esa manera!

     En ese momento entra Ángela a la habitación -¡Hola!

     Simón siente que molesta-¡Permiso! -se despide-¡que pasen buena noche! -y se marcha.

     *

     Simón sale al pasillo y al pasar enfrente de la habitación de Valeria, abre la puerta sin llamar, entra y ve a su madre sentada en la cama.

     -¿Qué haces aquí hijo? -le reclama Abigail.

     -¡Quiero ver a Valeria mamá! Eso no me lo puedes prohibir.

     -¡Bueno, pasa pero con cuidado que está dormidita!

     Simón la mira con amor -¡A pesar de todo, se ve muy linda!

     -¡Es una jovencita muy linda! -sonríe Abigail -¡a mí me duele mucho verla así!

     -¿Qué trae en la mano? -Pregunta Simón.

     Abigail le muestra el peluche que Simón le había regalado y Simón sonríe con ternura.

     *

     Bar de Gaetana.

     Gaetana que luce nueva ropa de fiesta, en negro y amarillo, baila y canta el baile del Burrito.

     ?

      ¡Quiero enseñarte un nuevo baile!

     Este es el baile ¡el baile del burrito!,

     Pa’ que lo goces bien sabrosito

     Pa’ que lo bailes conmigo pegadito,

     Poniendo una patita pa’ delante

     Poniendo una patita para atrás,

     moviendo la colita bien sabroso,

     agarra tu cadera que te pongo pa’gozar

     ?

     Salvador todo vestido de negro, entra al bar

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     y se sienta en una mesa.

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     Camilo se apresura a venir a atenderlo -¿Cómo estamos Salvador, quiere tomarse algo?

     -¡No Camilo, gracias, así estoy bien!

     Camilo se retira y Salvador se queda solo.

     Matilde llega corriendo -¿Y qué, decidiste acompañarnos esta noche precioso? -Le pregunta sonriendo.

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     Salvador no sonríe -¡Preferí salir para no sabe seguir luchando contra el insomnio!

     -¡Estupenda decisión! ¿Puedo sentarme contigo?

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     -¿Para qué pregunta, si usted siempre hace lo que quiere?

     Matilde se sienta a su lado suspirando -¡Bueno, es que ahora tengo que tener mucho tacto, con ese cambio tan repentino que tuviste, nos diste un susto terrible!

     -¡Matilda, fue involuntario, créame que lo siento mucho! -dice Salvador apenado.

     -¡Tan involuntario que parecías otro! -Le cuenta Matilda- ¡ese hombre que nos pateaba y nos insultaba como si fuéramos sus enemigos no eras tú! ¿Por qué te comportaste tan extrañamente? -le interroga sin tacto.

     Salvador suspira -¡Vamos a hacer lo siguiente! No me haga más preguntas porque me va a obligar a regresar al cuarto ¿Está bueno?

     -¡Tranquilo, no te despeluques! Relax, si no quieres que te pregunte, cierro mi boca... ¡pero entiende que lo hago porque me preocupas!

     Salvador asiente con la cabeza -¡Está bien, lo voy a entender así!

     -¡Es que yo te aprecio de corazón y no quiero que te pase nada malo! -y luego sigue dispuesta a solucionarle todos sus problemas- ¿Y qué, tienes problemas amorosos guapo?

     Salvador la mira con cara impaciente.

     -¡No me mandes el diablo! -reacciona Matilda- Te lo pregunto porque a todo el mundo nos pasa pero tranquilo, porque yo tengo la solución, por más difícil que parezca el problema... ¡yo tengo la cura a los amores enfermizos, a los odios, las traiciones y puedo hacer que tu ser amado vuelva en un abrir y cerrar de ojos! - le dice feliz y ya con algunas copitas demás.

     Salvador lo mira con una sonrisa burlona en los ojos -¡Ay Matilda! ¿A quién pretende engañar, si usted no arregla ni sus problemas? Sino ya hubiera hecho regresar a su marido.

     Matilda pierde la sonrisa -¡No menciones a ese mal hombre, que cada vez que lo recuerdo se me revuelve todo! Y tengo que olvidarlo a punta de tequila -diciendo esto se levanta- ¡vuelvo con una botella, permiso!

     Salvador la mira partir y de pronto pierde la sonrisa porque ve a Valeria en el medio de lugar conversando y sonriendo feliz. Mira para otro lado y luego vuelve a mirar a la joven, es otra persona. Salvador suspira.

     Matilda regresa con la botella de tequila -¿Te pasa algo mi amor? -le pregunta al ver su cara de cementerio.

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     Salvador sin contestar toma la botella de tequila y le sirve una copa Matilda foto y otra para él. foto

      Los dos brindan con sus caballitos y luego Salvador se lo toma de un golpe.

     -¿Y eso? -Se espanta Matilda -¡tenía entendido que no bebías! -se burla.

     -¡Me pasa lo mismo que usted Matilda, necesito un trago para olvidar mis penas! Aunque no me sirva de nada -y diciendo esto se sirve otro caballito.

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     -¡Salud! -Brinda Matilda por sus tristezas.

     Y ambos vuelven a tomar para ahogar sus penas.

     *

     Habitación Ángela y Antonio.

     -¿Sabes qué pienso mi amor? -le dice Ángela en la cama- Que tal vez Simón tenga razón al estar enojado con Salvador.

     -¿Por qué? foto

     -¡Porque lo sentí muy distinto! muy extraño... ¡era un hombre frío al que no le importaba lo que sucedió con Valeria! foto

      -Bueno... ya deja de pensar en eso, es mejor mantenernos al margen y no meternos en este asunto.

     -¿Podemos dejar de preocuparnos por tu hermano, por Valeria y por Salvador que son tan cercanos a nosotros mi amor? Claro que nos afectan sus problemas.

     Antonio suspira -¡Yo no creo en la aparente frialdad de Salvador! Él siempre ha sabido esconder muy bien sus emociones y para mí que esta sufriendo terriblemente.

     *

     Bar de Gaetana.

     Salvador y Matilda siguen tomando -¡Sí mi marido regresa, jamás lo recibiría Salvador, lo echaría a patadas!

     -¿Está segura? -Le pregunta Salvador.

     -¡Sí, lo puedo jurar, no perdono fácilmente ofensas grandes!

     De pronto Salvador se pone atento-¡Parece que Gaetana tiene problemas! -Y se levanta y se pone al lado de Gaetana que está siendo asediada por Evaristo -¿algún problema con este caballero Gaetana? foto

     Gaetana muy bella y seductora con dos hombres a su lado, Camilo y Salvador, dispuestos a defenderla dice -¡No Salvador, el señor ya se va! -Y le sonríe.

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     -¡No me voy, vengo a invitarla a tomar una copa conmigo y después quiero escucharla cantar! -sonríe Evaristo.

     -¡Mire señor, en primer lugar yo con usted no tomo nada, en segundo lugar la presentación ya se terminó y en tercer lugar esta noche no canto más! -Dice enojada.

     -¡Ya escuchó a la señora, llegó tarde, así que será mejor que se retire para no tener problemas! -le advierte Salvador.

     -¡Y usted! ¿Ya se le pasó al aturdimiento? -Se burla Evaristo -¡la última vez que lo vi reaccionó como si fuera un idiota salvaje!

     Gaetana se enoja y pone cara furiosa. Evaristo reacciona -¡Tranquilo, tranquilo amigo, no quiero armar bronca, le di mi palabra a Gaetana y no pienso quedar mal con ella! -y mientras se siente vigilado por Gaetana que le frunce el entrecejo- ¡de todos modos me agradó mucho verla! Aunque no haya podido escuchar su hermosa voz -y diciendo esto Evaristo se retira ante la sonrisa picara de Salvador y Camilo que miran a Gaetana irónicamente.

     Gaetana pone una sonrisa inocente.

     -¿Pero qué se trae Gaetana? -pregunta con picardía Salvador.

     Gaetana traga saliva y no responde, solamente sonríe pícaramente como una inocente palomita.

     *

     Mansión.

     Mientras en el jardín Norita riega las plantas, Vicky sale al jardín y asusta a Juanita. Luego Norita y Vicky riendo a carcajadas juegan con el agua.

     *

     Dentro de la mansión las cosas son más negras -¡Detesto valerme de las amenazas, pero la señora Isabel me obligó porque estaba dispuesta a echarme de esta casa como un perro! -Se defiende Walter ante las reclamaciones de Rebeca.

     -¡Posiblemente estaba nerviosa y no sabía lo que decía Walter!

     -¡Si lo sabía, porque ella me detesta hace mucho tiempo, y usted sabe cuántos años llevo yo en esta casa!

     -¡Por supuesto que sí! -grita exasperada Rebeca- ¡desde que vivía doña Catalina, la primera esposa del viejo Donoso!

     -¡Exactamente, y por eso mismo no voy a permitir que me pisotee, después de haber entregado mi vida entera al servicio de esta familia! -Discursea Walter enojado mientras se pasea de un lado a otro- ¡yo envejecí trabajando en esta casa! -dice sinceramente-¿A dónde iría ahora?

     -¡Walter, por favor, lo entiendo perfectamente, pero tiene que reconocer que se excedió, se excedió!

     -¡Doña Rebeca, yo debí revelarme aquí hace muchísimo tiempo, soy el empleado más antiguo de esta casa! -Dice orgulloso- ¡y sin embargo, el que menos garantías tiene, el sirviente más infeliz es más respetado que yo!

     -¡Por favor! ¿Cuándo va a entender que no hizo lo que debía, cómo y va a amenazar a Isabelita? ¡Se equivocó Walter, admítalo! esa no es la mejor manera de mantener su puesto.

     -¡Tiene razón, no es la mejor manera pero la voy a sostener porque la señora Isabel me creyó y sabe que en todo lo que yo le dije hay mucho de verdad!

     De pronto Rebeca lo mira intrigada y con dudas -¡Walter, Walter! ¿De veras cree... que Isabelita tuvo algo que ver en la muerte de Andrés?

     Walter lo mira siniestro -¡Y no soy el único! Por algo la citaron a declarar a la estación de policía.

     Rebeca se pone muy nerviosa -¡Eso no significa nada, nada!

     -¡No me engañe doña Rebeca, reconozca que el asunto se está complicando para ella!

     -¡Cállese la boca, no me tiene que decir esas cosas y lárguese! -de pronto los de su cuarto- ¡lárguese que me quiero arreglar!

     Walter sale del cuarto y Rebeca se queda sola y preocupada. De pronto la puerta se vuelve a abrir y aparece Walter -¡Adviértale también que si no se alía conmigo, se le va a complicar mucho más el asunto y va a pasar un mal rato de verdad! -dice amenazador y luego hace una pausa- ¡y que deje de verme como un enemigo! Ya basta de enemigos, con esa señorita que la acusó públicamente en el cementerio, la tal Inírida Fernández -diciendo esto Walter se retira definitivamente.

     *

     Estación de policía.

     Inírida declara -¡Desde luego que insisto en mis acusaciones, no voy a echarme para atrás después de haber denunciado a Isabel!

     -¡Doña Isabel niega haber tenido relaciones personales con el señor Salvador Cerinza y además aseguró que usted era amante del señor corona, esto no lo mencionó usted en sus declaraciones señorita Fernández! -le reclama el policía mirándola con sospechas.

     Inírida suspira -¡Qué descaro! es evidente que esa mujer quiere tergiversarlo todo, Andrés y yo fuimos novios durante mucho tiempo, pero terminé con él cuando empezó a andar con Isabel.

     -¡Debe ser más completa en sus declaraciones, recuerde que está formulando cargos! -le exige al policía de mala cara.

     -¡Y no falsos! -grita Inírida- ¡son la verdad, le repito que Isabel pensaba separarse de Andrés porque tenía un amante, ese amante se llama Salvador Cerinza! Si ella asegura que no tiene relaciones con él, miente, porque yo los descubrí revolcándose descaradamente a mi apartamento ¡los vi, juro que los vi!

     Los policías se miran entre ellos.

     *

     Cítricos Donoso.

     Salvador llama a Simón -¡Venga un momento por favor!

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     Simón se acerca de mala gana.

     -¿Quiere explicarme qué significa este informe?

     -¡Pues eso simplemente, un informe!

     -¿Por qué no habla personalmente conmigo, en vez de dejarme razones por escrito?

     -¡Bueno, supongo que en este caso era necesario un informe escrito!

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     -¡Mire muchacho, no se trata solamente de este caso, está empleando papeles para todo y así evitar encontrarse conmigo!

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     Simón sonríe burlón- ¡Supongo que usted está muy ocupado y no quiero molestarlo!

     -¡No Simón, usted no evita molestar, evita encontrarse conmigo que es diferente!

     -¡Eso no es cierto!

     -¿Por qué no admite que está mezclando sus problemas personales con los laborales? Le recuerdo que usted viene a la fábrica, a cumplir con un deber y no a poner de manifiesto sus antipatías.

     -¡Si eso lo tengo muy claro señor!

     -¡Pues no lo parece muchacho! Está demostrado todo lo contrario, le doy un consejo, si usted está resentido conmigo, en esta fábrica hace un esfuerzo y lo olvida.

     -¡Es curioso! ¿Sabe? pero en este momento me recuerda a Andrés con uno con sus reclamos.

     -¿Pretende ofenderme comparándome con él?

     Simón sonríe -¡Hay asuntos que es mejor no mencionar! -y trata de marcharse pero Salvador lo detiene del brazo.

     -¡Acompáñame a mi oficina!

     -¿Para qué?

     -¡Vamos a hablar de esos asuntos de una vez y por todas! -le exige- ¡Venga!

     *

     Salvador y Simón entran en la oficina de Salvador que le ofrece asiento mientras dice-¡Por una vez vamos a utilizar estas oficinas para tratar asuntos personales!

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     -Es preferible hacer una excepción que exponernos a más roces -y Salvador toma asiento y lo enfrenta -¿sigue enojado conmigo por lo sucedido con Valeria?

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     -¡No me interesa hablar de eso! -Y Simón molesto trata de levantarse y marcharse.

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     -¡Simón, vinimos aquí a hablar! Vamos a hacerlo, quiero que se desahogue o que diga todo lo que piensa y lo que siente, no quiero que siga envenenado conmigo. foto

      Simón lo mira un momento y luego le dice con calma-¿Qué puedo pensar de usted Salvador? Después de que jura estar enamorado de Valeria, y hasta dice que se va a casar con ella y de un momento a otro la abandona, así ante el primer obstáculo que se le presenta -le reclama Simón- ¿quién diablos puede confiar en un tipo tan caprichoso? Salvador, usted nos ha hecho mucho daño, a ella y a mí.

     -Hubiera preferido que yo se la arrebatara definitivamente -le dice Salvador agriamente.

     (arrggggg...  qué horror... una mujer no se arrebata de un hombre a otro!!! por favor... que no es una cosa!!)

     Simón se molesta -¡Lo que yo no le perdono es que la haya engañado! -le grita- Cuando uno quiere a una persona busca su bienestar ¡y eso fue lo que yo hice! Renuncie a ella ¿pero para qué Salvador? -le pregunta con pena- ¿Para que usted le abandonara, la dejara plantada y se burlara de ella?

     Salvador traga saliva y mira para otro lado -¡Tiene toda la razón! -reconoce- Cuando uno quiere a una persona sinceramente siempre busca su bienestar, precisamente por eso tomé la decisión de alejarme de Valeria, porque no le convenía, no tengo ningún derecho perjudicarla.

     -¡Salvador, no sea hipócrita! -Simón sonríe con sorna- ¿Por qué mejor no acepta que no la ama como yo la amo?

     -¡Si yo la amo más o menos que usted es algo que me reservo! El caso es que yo tengo derecho a equivocarme y tengo derecho a corregir mis equivocaciones, nadie puede reprocharme -dice soberbio.

     -¿Y entonces qué, se piensa alejar de ella para no causarle más desilusiones?

     -¡Ya está decidido Simón! Por el bien de los dos me alejaré para siempre de Valeria.

     Simón se levanta y da por terminada la conversación-¡Pues era todo lo que me interesaba saber! -Y se dirige a la puerta.

     -¡Simón! ¿Cómo vamos a seguir nosotros?

     Simón se detiene y lo mira indiferente -¡Pues reconozco la ayuda que me ha brindado, prometo no defraudarlo y trataré de llevar la mejor relación laboral con usted!

     -¿Pero en el plano personal Simón? -Exige Salvador.

     -¡Salvador, en eso no puedo prometer nada! -y luego lo mira frío- pero al fin de cuentas no creo que le importe si desconfío de usted o no... ¿o sí? -Y Simón se marcha.

     Salvador se queda solo y suspira.

     *

     Mansión.

     En la sala Isabel y su abogado conversan -¡Nadie cree en mi inocencia licenciado! -Y le mira directamente a los ojos- ¡nadie! Y yo solamente quiero saber hasta qué punto las declaraciones de Inírida Fernández me pueden perjudicar.

     -¡Sí desconfían, no es precisamente por las declaraciones de esa mujer! -Le aclara el abogado- ¡sino por los resultados de la autopsia de su esposo! -y toma unos papeles.

     Isabel mira para otro lado nerviosa. foto

     -¡Inevitablemente existen inconsistencias y ellos están tratando de aclararlas!

     Isabel sonríe nerviosa -¿Pero qué tienen que aclarar? ¡Qué es lo que tiene que aclarar si a mí me entregaron el cuerpo de mi marido y nadie objetó absolutamente nada! -dice al borde de la histeria- ¿Qué parte de eso no entienden?

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     El abogado hojea los papeles -¡Según el certificado médico, su esposo presentaba fuertes contusiones en la cabeza! Como si alguien hubiera golpeado con un objeto tremendamente pesado, algo duro!

     Isabel cierra los ojos y no puede evitar recordar... Su pelea con Andrés... Andrés que toma la pistola en la mano y la apunta dispuesto a todo, Isabel que le golpea con el remo una y otra vez con rabia hasta desmayarlo.

     Isabel vuelve la realidad cuando escucha la pregunta del abogado- ¿Qué tiene que opinar acerca de eso doña Isabel?

     -¡Ya se los he explicado hasta el cansancio! -explota Isabel- Yo les dije que Andrés la noche anterior perdió el control y se empezó a golpear contra las paredes de la casa, incluso también les conté que tenía lastimada una mano, se la hirió con una botella que él mismo rompió... ¡había perdido totalmente el control!

     -¿Y hay alguien que pueda testimoniar sobre eso, algún testigo?

     -¡Mi prima Valeria! -responde Isabel nerviosa.

     -¡Pues nos ayudaría mucho su declaración!

     Isabel lo mira los ojos con una sonrisa frustrada-¡Lo siento mucho, pero va a ser imposible porque está muy delicada de salud! Ella no puede salir de su cuarto.

     -¿Y el empleado de la casa no vio nada?

     -¡No, no vio nada, él siempre se mantuvo alejado de nosotros y únicamente se acercaba de vez en cuando para preguntar si necesitábamos algo!

     El abogado suspira -¡La señora de Inírida Fernández involucró en todo esto al Sr. Salvador Cerinza! Y es muy probable que la policía lo busque, que lo llamen a declarar, me gustaría conversar con él.

     -¿Eso es absolutamente necesario? -pregunta Isabel molesta.

     -¡Sí! Absolutamente.

     -¡Entonces déjeme aclararle algo licenciado! -Isabel le dice firme y clara- ¡él no tiene ni la más mínima idea de que lo están involucrando en esta situación! -y mira nerviosa para otro lado - ¡así que yo creo que no podrá preocuparse demasiado!

     *

     Momentos más tarde Isabel conduce preocupada y recuerda.

     Andrés -"¿me trajiste hasta aquí para matarme verdad?" en el medio del lago.

     Salvador "-¡No hay nada peor que matar a un inocente!"

     Se ve a sí misma llena de rabia y golpeando salvajemente Andrés.

     Ella diciéndole a Salvador "-¡Le aseguro que si yo matara a Andrés no estaría matando a ningún inocente!"

     Salvador "-¿Y se atrevería a hacerlo?"

     Inírida "-¡Por fin conseguiste tu propósito, cómo no pudiste divorciarte de Andrés decidiste acabarlo de la manera más miserable!"  en el cementerio a grito pelado.

     Ella  "-¿Usted me lo exige? ¡Respóndame!" preguntándole a Salvador con un hilo de voz.

     Isabel regresa a la realidad -¡Tú lo dijiste Salvador! -Dice mientras sigue manejando desesperada- ¡Era él o nosotros!

     *

     Cítricos Donoso.

     Isabel habla con Salvador. foto

     -¡Hice todo lo posible, todo lo posible por mantenerte alejado de este problema, pero los comentarios y las declaraciones de Inírida lo echaron todo a perder! -foto

     Le habla nerviosa como pidiendo disculpas.

     foto

      Salvador mira por la ventana. foto

     -¡Era natural que ocurriera! Tarde o temprano terminarían involucrándome. foto

     -y luego da media vuelta y la mira a los ojos- ¡estamos unidos! foto

     Isabel lo mira y por un momento hay un brillo de esperanza en sus ojos-¡Sí estamos unidos! -repite- ¡pero ahora más que nunca tenemos que ocultarlo todo, sobre todo por la situación tan crítica que estamos pasando! -Y luego se excusa- ¡yo tuve que negar que somos amantes, lo tuve que negar!  foto

     Salvador niega con la cabeza -¡Isabel, cometiste un error Isabel! foto

     Isabel se sorprende -¿Pero cómo un error, que querías, que lo contara todo? -Traga aire desesperada- ¿que me pusiera la soga al cuello, es lo que estas buscando? -La mira sin ninguna esperanza.

     -¡No, tú mejor que nadie sabes lo que busco! -La mira con ojos bien negros- ¡no me interesa que vayas a parar a la cárcel!  foto

      Isabel se desarma completamente y mira suelo.

     Salvador seguro de sí mismo se apoya sobre el respaldo de su silla y sigue mirándola -¡Nos hicimos una promesa y vamos a cumplirla! foto

      Isabel sonríe con dudas y esperanzas mezcladas-¡Sí! Entonces... ¡entonces tú también vas a tener que negarlo todo! -Dice nerviosa- ¡lo tendrás que negar como lo hice yo, por favor promételo, promete de que lo harás! -le ruega.

     Salvador la mira extrañamente, con un aire sorprendido del pedido de Isabel- ¿Por qué no tratas de calmarte Isabel? -Le habla con calma.

     foto

     -¡Por qué no debí venir a buscarte aquí y en la oficina, no es conveniente que nos estén viendo juntos! -Dice temblando- ¡por eso mismo es muy peligroso hablar de este asunto tan delicado por teléfono! -e Isabel mira nerviosa para todos lados.

     -¡Isabel, tú eres la dueña de esta empresa! -La calma Salvador- ¡es natural que vengas a hablar con los empleados!

     Isabel suspira desesperada como si él no pudiera entender-¡Salvador!

     -¡Cálmate! -Salvador le dice tranquilo- ¡confía en mi! Si me llaman yo sabré desviar el asunto en tu favor... -y luego le promete sombriamente- ¡no te voy a fallar Isabel! -con una extraña tranquilidad y sonrisa en la mirada.

     Isabel lo mira con todas la esperanza del mundo puesta a sus ojos.

     *

     Mansión.

     Llega la noche y Simón va a visitar a Valeria -¿Simón, qué haces aquí?

     -¡Quería verte! No he podido dejar de pensar en ti un solo se segundo.

     -¡Simón, es que no tengo ánimos de verte a ti ni a nadie! -se niega Valeria.

     Simón se sienta su lado y le toma la mano -¡Valeria!

     Valeria retira su mano -¡No me toques! Y tampoco me mires con lástima, sé que me equivoqué y que me merezco todo lo que me está pasando.

     -¡No Valeria, no hables así, si fallaste fue por ingenuidad y por confiar en gente que no lo merece!

     -¡También se peca de ingenuidad y no voy a culpar a nadie! Simón por favor déjame sola.

     -¡Cómo quieras, no voy a molestar! Valeria cuando te sientes mejor no dudes en buscarme, sabes que cuentas conmigo incondicionalmente.

     Simón se marcha y deja a Valeria sola.

     *

     Simón baja las escaleras y se cruza con Abigail lo sigue hasta el comedor al verlo muy mal -¡Hijo, no soporto verte así sufriendo en silencio! Me gustaría poder ayudarte Simón.

     -¡No mamá, no voy a atormentarte con mis tonterías, ya estoy bastante grandecito para lamentaciones!

     -¡Confía en mí, no me apartes que me haces sentir como una vieja inútil e incapaz de darte un consejo!

     -¿Qué más te puedo decir si ya lo sabes todo? Me enamoré de Valeria como nunca me había enamorado de otra mujer y yo creía que ella sentía lo mismo por mí, pero ya ves que no, resultó que sólo me quería como un hermano y que estaba enamorado de otro.

     -Si aceptas que te confundiste ¿para qué te sigues atormentando? No podemos exigirle a nadie que nos quiera Simón.

     -Eso yo lo entiendo.

     -Además, si te quiere como un hermano, no debes rechazar ese afecto, piensa que es tan valioso como el mismo amor.

     Simón sonríe triste -¡Es que yo no quiero conformarme pensando que vale lo mismo!

     -¡Yo creo que vale mucho más, una amistad sincera, libre de egoísmo perdura con el tiempo y con la distancia hijo! En cambio los amores a tu edad van y vienen y se acaban en un abrir y cerrar de ojos.

     -Si, puede que tengas razón, voy a tomar en cuenta tus palabras, gracias -Y Simón suspira cansado, le da un beso y se marcha.

     -¡Simón! -lo detiene Abigail- ¿puedo hacerte una pregunta hijo?

     -¡Sí mamá, la que quieras!

     -¿De veras la señorita Valeria está enamorada de otro hombre?

     -¡Así es, pero desafortunadamente también todo terminó para ella porque tampoco la corresponden como ella quisiera! Es como tú dices mamá, nadie puede mandar en los sentimientos -dice triste Simón.

     Abigail suspira preocupada -¿Y sabes quién es ese hombre?

     Simón suspira y la mira haciendo una pausa-¡Salvador! -Le confiesa y se retira.

     Abigail se queda sorprendida.

     *

     Casa de Gaetana.

     Salvador se viste frente a un espejo y al mirarse recuerda sus tiernos besos con Valeria.

     "-¡Ahora no tengo miedo de la soledad ni de la oscuridad en el camino!" -recita Valeria.

     Salvador regresa a la realidad cuando Gaetana entra -¡Salvador! ¿Va a salir?

     -¡Así es! foto

      -¡Salvador, no lo veo bien, no se atormente más hombre, está sufriendo mucho! foto

     Salvador le pone una mano sobre el hombro -¡Ay Gaetana, no pienso renunciar a Valeria! si no pude amarla como Salvador Cerinza, la seguiré amando como Pedro José Donoso!

     foto

      ?

     Y después la distancia me alejó de tus brazos,

     Me dejó sin tus besos

     Y no me quise morir.

     Contigo me vuelve la vida

     Contigo regreso al amor

     Hace tiempo que yo te buscaba

     Mi corazón te esperaba

     ?

     Y mientras Gaetana se queda pensativa y triste, Salvador se dirige a la mansión.

     *

     Salvador llega a la mansión tranquilamente, acaricia a Azur y entra al escritorio de don Pedro José Donoso a través del pasaje secreto.

     Y se sienta al piano y las notas de Noche de Ronda vuelven a pasear por la casa despertando a sus habitantes, uno por uno.

     Arreglo para piano de René Ramos

     *

     Valeria se despierta y mira preocupada a la distancia.

     *

     Al piano Pedro se deja ir lejos con su música, triste, lleno de dolor. foto

     *

     Valeria sonríe y prende la luz de su lámpara.

     *

     En su habitación Isabel se despierta al escuchar las notas y se sienta en su cama... prende la luz tranquila y escucha concentrada.

     Alguien golpea a la puerta de su habitación y la saca de su ensimismamiento -¡Adelante! -responde y al ver entrar a Rebeca se molesta.

     Rebeca entra asustada -¿Oyes eso Isabel, escuchas lo mismo que yo? -Grita Rebeca histérica- ¡otra vez ese maldito piano!

     -¡Sí tía por favor! -Le responde Isabel con un aire cansado.

     -¡Por favor, no me digas por favor! -Le grita Rebeca- ¡no más Isabel, no más, no podemos soportar ese fenómeno o lo que sea, terminemos con esto de una buena vez!

     Pero Isabel mira lo lejos sin ganas de hacer nada-¿Y qué sugieres que haga?

     -¡Qué le exijas a Ángela que abra la puerta del estudio y retire ese piano endemoniado por favor!

     Isabel frunce el entrecejo.

     -¡No podemos seguir soportando este infierno! -Le exige Rebeca- ¡hazlo Isabel, por lo que más quieras hazlo!

     Pero Isabel simplemente la mira con cansancio y luego se deja caer en la cama, sin ganas.

     *

     Mientras tanto Salvador sigue tocando está preciosa música... ( del grande y único Agustín Lara)... y las notas se deslizan bajo la puerta del estudio e invaden cada rincón.

     foto

     *

     En su habitación Valeria se levanta y se dirige a la puerta y se apoya contra ella.

     *

     En su habitación Walter tiene ataque de histeria -¡Tiene que ser él, don Pedro José! -Y se tapa los oídos con miedo y horror-¡es que nadie puede tocar tan parecido Dios mío, porque no termina ya ese concierto maldito! -Grita histérico y temblando se refugia en su cama. Toma las almohadas y se tapa los oídos para no escuchar a punto de un ataque de locura.

     *

     Pero la música sigue siendo dueña de toda la casa.

     *

     Valeria vuelve a su cama y suspira recordando la figura paternal de Pedro-¡Gracias a Dios lo tengo a usted don Pedro, todavía está conmigo! -Y se abraza a sí misma.

     *

     En su habitación Ángela despierta -¡Mi amor, ese piano nuevamente! -y ambos, ella y Antonio, se sientan en la cama.

     -¡Sí, posiblemente es tu papá que trata de decirnos algo!

     Ángela suspira incrédula -¡Mi amor, cómo puedes decir eso así tan tranquilo, como si fuera lo más normal!

     -¡Para mí lo es y deberías ir acostumbrándote tú también! -diciendo esto Antonio se dispone a dormir. En ese momento golpean a la puerta -¿Quién será? ¡Quien! -Grita Antonio.

     -¡Soy yo Antonio, abra la puerta por favor, necesito hablar con Ángela!

     Ángela lo mira y suspirando se levanta de la cama.

     *

FIN DEL CAPITULO

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@2005 Narración by Mabouchita! Z;D

www.mabouchita.com

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www.mabouchita.com: CAP# 119: jueves 5 de enero de 2006 - ¡EXORCISMO!

     Mansión.

     El piano sigue brindando sus notas divinas... Noche de Ronda.

     Isabel en bata de seda violeta, y acompañada por la antipática Rebeca espera con los brazos cruzados en el pasillo. Ángela, con una combinación de seda rosada sale al pasillo acompañada de Antonio -¿Qué pasa señoras? -interroga éste último. foto

      -¿Y todavía lo pregunta Antonio? -Le grita Rebeca con su voz aguda -¿es que no escucha? ¡El piano está sonando otra vez!

     Isabel mira fastidiada a su tía.

     Antonio cruza los brazos -¡Sí doña Rebeca, está sonando! ¿Y cuál es el problema?

     -¡Ángela, te quería pedir las llaves del estudio por favor! -Interviene Isabel para cortar la conversación. foto

      -¿Para qué Isabel? -responde Ángela de malas pulgas- ¡ya hemos abierto varias veces y no hemos encontrado a nadie allí! foto

      Isabel mira para otro lado resignada y sin protestar. foto

      -¡No importa! -Grita Rebeca -¡necesitamos entrar y acabar con ese maldito aparato que nos tiene nerviosas! No sé si a ustedes les complace esa morbosidad, pero a nosotras no -Rebeca habla en plural. foto

      -¿Tiene miedo doña Rebeca? ¡Está temblando! -Antonio la mira escrutadoramente.

     Isabel, tranquila, observa la histeria de su tía.

     -¡Por favor, por favor! -Se indigna Rebeca- ¡no me digan que ustedes están muy tranquilos porque no se los voy a creer!

     -¡Pues no tenemos miedo señora y si es mi papá el que está tocando allá adentro tiene todo el derecho de hacerlo porque ésta sigue siendo su casa! -Le corta Ángela.

     -¡Ay Ángela! -suspira Isabel cansada- ¡por favor préstame las llaves para que ella lo crea con sus propios ojos!

     -¡Pierdes tu tiempo Isabel y no voy a permitir que saquen ese piano de allí, es un objeto sagrado e intocable! ¿De acuerdo? -Ángela mira amenazadoramente a Rebeca.

     -¡Ángela, no me haga perder la paciencia! -Le grita Rebeca mientras Isabel mira al techo fastidiada con su tía.

     -¡Y usted no me haga perder la mía señora, le espante a quien le espante, si ese piano suena todas las noches, a mí no me importa! -Y de pronto Ángela le dice una gran verdad- ¡y si no le parece! ¿Por qué no hace sus maletas y se larga de esta casa?

     Antonio le pone una mano en el hombro a Ángela para calmarla.

     -¡Jovencita altanera, cuide sus palabras! -grita Rebeca.

     -¡Y usted no sea entrometida señora! ¿Además quien le autorizó a venir a tocar a mi cuarto a estas horas de la noche? -Dice Ángela furiosa.

     Antonio se preocupa-¡Ya escuchó a mi esposa señora, o se acostumbran a esos conciertos misteriosos o mejor se van! -Y Antonio conduce a Ángela de vuelta a la habitación -¡con permiso!

     Cuando quedan solas Rebeca explota -¡Isabelita! ¿No te das cuenta de lo que están diciendo? -Grita histérica- ¡son unos atrevidos, haz algo! ¿No? -le exige.

     Pero Isabel cansada le da la espalda -¡Te lo dije tía, a mí no me importa lo que pase, estoy de acuerdo con ellos totalmente! -Se da la vuelta y la enfrenta fastidiada- ¡sino te gusta, entonces lárgate de la casa tía! ¡Yo no pienso seguir luchando contra el fantasma de Pedro, me interesa muchísimo más luchar contra los vivos! -Y diciendo esto se mete su cuarto y la deja plantada.

     -¡Isabel! -Le grita Rebeca inútilmente -¡Isabel por favor!

     Pero Rebeca se queda sola en el pasillo mientras siguen sonando las notas el piano.

     (Ay!!! demasiado bueno para ser verdad!!! que echen de la casa a la vieja bruja!)

     *

     Al día siguiente.

     -¡No Isabel, de ninguna manera! -Rebeca vuelve al ataque en la habitación de Isabel- ¡no tolero la conducta de las personas que viven en esta casa!

     Isabel sin escucharla, en negligé de seda, se dirige a buscar la ropa que se va a poner.

     -¡No es posible que todos acepten que ese piano siga sonando tan deportivamente sin ninguna explicación! -Rebeca con su voz insoportable.

     Isabel regresa fastidiada -¡A nadie le molesta, solamente a ti! -Y tira la ropa sobre la cama y regresa a buscar otra cosa.

     -¡Eso es lo peor del asunto, todos se acostumbraron y hasta se sienten muy complacidos de que haya un fantasma en esta casa! -Se indigna Rebeca- ¡como si fuera la gran maravilla!

     Isabel vuelve con dos faldas.

     -¡Cuando la música empieza a sonar ya nadie se acerca el estudio para saber que pasa allí! -Rebeca abre los ojos con miedo- ¡eso es monstruoso Isabel!

     Isabel suspira cansada y fastidiada.

     -¡Isabelita, reacciona por favor, tienes que tomar cartas en el asunto!

     -¡Ya te dije tía, que no puedo hacer absolutamente nada! -Le aclara Isabel con rabia contenida.

     -¡No puedes permitir que la tonta de Ángela vaya por encima de ti! -Y luego Rebeca se burla- ¡si ella goza imaginando que el fantasma de su papá está sentado en el piano! ¡Pues tú no debes secundarla en semejante aberración!

     -¡Tía! -le grita Isabel al borde de la exasperación.

     -¡Es urgente Isabel destruir ese piano, acabarlo de una buena vez!

     -¡A ver tía! -trata de razonar- ¡supongamos que nos deshacemos de ese estúpido piano! -Isabel la mira a los ojos- ¿que pasaría si se sigue escuchando la música? -y le abre los ojos bien grandes- ¿no sería mucho peor?

     -¡Pero hija, si eso pasa recurriremos al exorcismo! -decide Rebeca.

     Isabel fastidiada se toma de la cabeza y le da la espalda.

     -¡Traeremos a un sacerdote para que le eche agua bendita a este lugar!

     Isabel se retoca el maquillaje tranquilamente.

     -¡Y así puede expulsar a cualquier espíritu malo que ande rondando por aquí!

     Isabel la mira con burla -¡Afortunadamente no eres tú la que maneja esta casa porque sino nos vas a dejar en el ridículo a todos! -y se sigue maquillando.

     -¡Sinceramente Isabel! ¿No sientes miedo? -Interroga Rebeca intrigada ante su tranquilidad- ¿a ti no te importa que el fantasma de tu primer esposo nos desvele todas las noches con sus conciertos?

     Isabel deja de maquillarse y sonríe... sonríe con ternura y luego exclama -¡Ojala fuera él! -desea, pero luego baja la mirada y una expresión triste se apodera de ella. Toma el retrato don Pedro José y lo mira -¡no tía! -dice convencida y se queda mirando el retrato- ¡no, porque Pedro fue un hombre maravilloso! -y suspira y abraza fuerte el retrato -¡nada relacionado con él me podría dar miedo! -Isabel cierra los ojos muy fuerte- ¡nada!

     Y luego separa el retrato y le sonríe triste -¡Si en vida no le hizo daño a nadie, mucho menos muerto! ¿No crees? -Y pone el retrato en su lugar.

     -¡Ay Isabel, no lo veas como algo normal hija! analiza con cabeza fría la situación -insiste Rebeca.

     -¡Tía! -Isabel se exaspera -¡no le quiero buscar explicación a las cosas! ¡Es lo que estamos haciendo todos menos tú y Walter!

     Rebeca recuerda algo -¡Isabelita, a propósito de Walter! ¿No te parece que ya deberías recuperar su confianza?

     Isabel la mira como para fusilarla.

     -¡No te conviene tenerlo de enemigo mientras el peligro no haya pasado Isabel!

     Isabel mira lo lejos -¿El peligro? -Se pone alerta.

     -¡Isabel, estás en grave peligro! Yo por ejemplo, más que nadie, estoy segura de que eres inocente en referencia al caso de Andrés pero cualquier declaración malintencionada ¡puede perjudicarte terriblemente Isabelita!

     Isabel le sonríe altiva -¡Eso lo sé perfectamente tía, y en este momento cualquiera que tome la decisión me podría perjudicar! Pero no te preocupes... ¡porque no sería la única! -Dice misteriosa- ¡no lo sería!

     *

     Cítricos Donoso.

     -¡Bueno! -Responde Salvador. foto

      -¡Sí, yo soy Salvador Cerinza! -hace una pausa- ¡usted dirá oficial! ¿En qué puedo servirles? -hace otra pausa y luego responde seguro de sí mismo- ¡estoy a sus órdenes! foto

     *

     En su oficina, la ex-oficina de Andrés, el doctor Garcés habla por teléfono con un cliente -¡Estoy de acuerdo, tuvimos algunas anomalías con la producción pero ya está todo solucionado! -Y luego corta- ¡Nos vemos en la próxima reunión!

     Golpean a la puerta y entra Salvador -¿Interrumpo? foto

      -¡No, tome siento por favor!

     -¡Gracias! -pero no se sienta- sólo venía a avisarle que me ausentaré en horas de la tarde doctor.

     -¿Y eso a qué se debe? -pregunta Garcés distraído- ¿Tiene algo urgente que atender?

     -¡Obligatorio diría yo! Tengo que presentarme a la jefatura de policía -le aclara Salvador.

     El doctor Garcés sonríe -¡No me digas Salvador que tiene líos judiciales! -pero al ver que Salvador no sonríe se pone serio- ¡de ser así usted puede contar conmigo para lo que sea! -se ofrece.

     -¡Yo lo sé doctor, pero no es necesario! Se trata de algo relacionado con la muerte de Andrés Corona -y sin explicar más se marcha dejando al doctor Garcés muy intrigado.

     *

     Apartamento de Felipe.

     Mientras Moncho posa para Felipe que lo pinta como niño campesino, éste le pregunta -¿Te sientes feliz viviendo de mi casa Moncho?

     -¡Me gusta mucho! -Sonríe Moncho.

     -¿Pero por qué te gusta?

     -¡Porque usted es un señor muy bueno que me enseña a escribir, a leer y a pintar cosas muy bonitas! -le responde sinceramente.

     Felipe lo mira maravillado y orgulloso-¿Y qué más?

     -¡No me tengo que parar temprano a hacer oficio! -le confiesa Moncho- Y usted me compra chocolatines.

     -¡Pero entonces no digas simplemente que te gusta, sino que éstas feliz! -ríe feliz Felipe.

     Pero Moncho deja de sonreír y baja la mirada triste -¡Extraño mucho a mi papá!

     Felipe se enternece y se acerca -¡Bueno! ¿Tu papá te ha enseñado a leer, a escribir o a pintar? -Se sienta a su lado.

     Moncho mueve la cabeza negativamente.

     -¡Así! -Felipe le levanta el mentón- ¡levanta la cabeza, así, no me gusta verte triste Moncho!

     En ese momento entra Cantalicia que está muy guapa, bien peinada y bien vestida -¿y ahora qué mosca le picó a don Felipe? -Sonríe al ver la pintura de Moncho- ¡cómo no vinieron sus viejas ahora va a meter a mi chamaco! -sin embargo le reclama.

     -¡Nada tiene de malo y deje de meterse con mis pinturas! -se exaspera Felipe.

     -¡Yo no digo que tenga algo de malo! Lo único es que me va a hacer bien flojo a este muchacho, a esta hora Ud. debería estar ayudándome allá en la cocina -y Cantalicia llama a Moncho.

     Pero Felipe la detiene- ¡Déjelo en paz Cantalicia! -se enoja- ¡déjelo en paz!

     Cantalicia lo mira molesta pero se calla.

     Felipe vuelve al trabajo pero de pronto pregunta-¡Dígame una cosa Cantalicia! -pregunta- ¿su marido sabe tocar el órgano?

     Cantalicia lo mira asombrada y perdida- ¿Cuál órgano don Felipe?

     Felipe la mira asombrado y luego comprende (y se muerde una sonrisa )  -¡Uno de esos instrumentos parecidos a un piano! -le aclara- Jacobo me comentó algo al respecto.

     -¡Pos la verdad es que él resultó haciendo cosas muy raras! -Y Cantalicia se abraza a sí misma asustada.

     -¿Pero sabía o no sabía? -insiste Felipe.

     -¡Pos no sabía! -exclama Cantalicia- El lo único que sabía tocar era el pico y la pala, Salvador era muy cerrado para esas cosas, a él no le gustaba aprender nada nuevo ¡lo único que sabía era nada más acompañarme al pueblo! -le cuenta mientras se rasca la cabeza- ¡para ver la fruta que sembrábamos!

     Y Cantalicia se pone triste y recuerda el viaje al pueblo bajo el sol y el polvo con Salvador y Moncho. Se encuentran sentados a la vera del camino, sucios, Salvador ido, Moncho adormecido del cansancio, Cantalicia alerta. Cuando en la distancia aparece una camioneta en el camino, Cantalicia se levanta y corre a pedir que los acerquen al pueblo.  Salvador la sigue sumiso con Moncho.

     Cantalicia vuelve realidad -¡La mera verdad es que era medio atarantado mi marido! Había que estar arreándolo porque sino se queda quieto, quieto, ¡quieto con una mula! -dice cantando y alargando las palabras- Pero yo... ¡si lo quería don Felipe! así como él era yo lo quería.

     Felipe asiente con la cabeza -¡Sí, realmente tuvo un cambio sorprendente! Se convirtió en otra persona después de su supuesta muerte.

     -¿Y ahora qué es ese milagro que me ande preguntando por él? -Se sorprende Cantalicia- ¡antes se ponía todo enojado si yo lo mencionaba!

     -Porque también me desconcierta terriblemente -le confiesa Felipe- ¡yo nunca creí en cuentos de espíritus!, siempre estuve convencido que después de la muerte no existía absolutamente nada.

     Cantalicia lo mira asustada.

     -¡Pero resulta atractivo imaginar que no todo acaba ahí! -sigue Felipe soñador- ¡Que viajamos a un sitio desconocido! -la mira misteriosamente -¡de algo estoy seguro! ¿Sabe Cantalicia? ¡Su esposo, efectivamente falleció, pero su cuerpo fue ocupado por la energía de otro ser! -Y luego le dice tenebrosamente- ¡un ser muy distinto al de su esposo!

     Cantalicia asustada se santigua -¡Ave María!

     *

     Estación de policía.

     -¡Sorprendente, muy sorprendente! -Exclama al inspector- ¡el cargo que desempeña actualmente en la empresa de Donoso es bastante importante! -dice con un dejo de burla.

     Salvador lo impertérrito.

     -¿Cómo escaló tan rápido laboralmente, si antes trabajaba como conductor?

     -¡Lo logré gracias al respaldo de las personas que confiaron en mí! foto

      -¡La señora Isabel lo nombró en ese cargo! -plantea el inspector para hacerlo caer.

     -¡No! La señora Ángela Donoso -aclara Salvador- ¡Doña Isabel Arroyo no tuvo nada que ver con mi nombramiento!, al contrario ¡se opuso desde el principio porque no confiaba en mí!

     -Entonces, la relación entre usted y doña Isabel... -deja caer las palabras lentamente- mejoraron notablemente -termina el inspector.

     Salvador responde seco-¡Mejoraron dentro de los términos del respeto mutuo que siempre hemos mantenido!

     El policía se levanta y lo presiona -¡La señorita Inírida Fernández, asegura que usted y doña Isabel son amantes y que los descubrió en una situación bastante comprometedora en su departamento!

     -¡Pues yo a esa señorita no la conozco! -exclama Salvador- ¡la vi por primera y única vez en el entierro del señor Andrés Corona! Ahí delante de todo el mundo insultó a doña Isabel y pregonó sus amoríos con el difunto. foto

      -¿Usted era enemigo del señor Corona? -sigue con sospecha el policía.

     -¡Yo no!... pero no sé, tal vez él me consideraba como tal -Salvador simula estar incómodo- ¡él nunca estuvo de acuerdo con mi vinculación empresa! foto

      -¿Él lo consideraba un rival en el plano laboral?

     Salvador suspira -¡Yo lo que creo es que el señor Andrés Corona estaba enfermo mentalmente! foto

      -¿Por qué lo cree? -se intriga el policía.

     -¡Pues, porque se comportaba de una manera muy extraña! -le cuenta Salvador- ¡su comportamiento era errático y una noche se introdujo en una de las bodegas de la fábrica y comenzó a disparar! -Sigue Salvador tranquilo y como si les dijera un secreto- ¡y a gritar desaforadamente! La policía y los celadores tuvieron que sacarlo de ahí.  foto

      -¡Entonces considera que era un individuo peligroso!

     -¡Bastante! -Salvador abre los ojos- Días antes golpeó salvajemente a su esposa y... -disimula dudar- ¡también atentó contra mi vida! foto

      -¿Podría ser más específico señor Cerinza? -se interesa el inspector.

     Salvador simula estar muy preocupado y toma un vaso de agua -¡Yo me dirigía en automóvil hacia mi casa y unos sujetos me dispararon! No puse la denuncia porque nunca supe el motivo de la agresión.

     -¡Entonces supone que el responsable de ese atentado fue el señor Corona!

     -¡Claro, supongo porque él estaba celoso de mí! Alguien le dijo que... -y aquí simula estar dudar estar esta información -¡la señora Isabel y yo éramos amantes y ese alguien tuvo que ser Inírida Fernández!

     -¿Por qué lo asegura categóricamente? -se intriga el policía.

     -¡Pues esa señorita era la única interesada en que Andrés Corona se divorciara de su esposa! -deduce lógicamente Salvador- ¡sólo que no midió las consecuencias de su mentira! -Dice Salvador simulando mucha pena.

     El policía le cree y asiente.

     -¡Yo... considero que a Inirida sólo le motiva el deseo de perjudicar a doña Isabel! -Suspira Salvador- ¡y les aseguro que todo lo que afirma, todo lo que afirma no tiene el más mínimo fundamento! -Dice seguro de sí mismo.

     Los policías se miran entre ellos.

     *

     Mansión.

     Isabel, con un bello vestido se pasea nerviosa en su habitación de un lugar a otro. foto

      Y luego recuerda a Pedro tocando el piano. Recuerda el concierto para ella y Valeria en presencia de Walter. Ve a Pedro sonriéndole paternalmente a Valeria y a Valeria mirándolo embobada. Isabel sentada a su lado los mira.

     Isabel vuelve la realidad y luego con paso decidido sale al pasillo y se acerca a la puerta del estudio... se apoya sobre la puerta y prueba a abrirla pero sigue bajo llave.

     -¿También le inquieta el misterio del piano señora Isabel? -Aparece Walter como un fantasma -¡yo en su lugar, no dudaría un solo instante en abrir la puerta del estudio y sacaría todo lo que se encuentra adentro para acabar con este dichoso enigma!

     Isabel lo mira con desprecio.

     -¡No, a veces se me olvida que mi humilde opinión no sirve en esta casa y que soy solamente un estorbo para usted! -dice Walter al comprender su mirada y se dispone a marcharse ofendido.

     -¡Walter! -lo detiene Isabel.

     Walter se detiene y da media vuelta para enfrentarla cara a cara.

     Isabel lo mira fría y dura -¿No cree que sería conveniente acabar con esta desagradable situación entre usted y yo de una buena vez? -Le pregunté Isabel sin cambiar de expresión de disgusto.

     -¡No me diga que me va a botar otra vez de esta casa! -se escandaliza Walter.

     -¡No! -Dice Isabel- ¡sabe muy bien que no lo voy a hacer!

     Walter se reafirma a sí mismo con sonrisa y se pone más erguido.

     -¡Pero si no nos queda de otra, más que permanecer juntos, entonces yo creo que tendríamos que llegar a un acuerdo! -sigue Isabel- ¿No cree? ¡De otra manera nuestras vidas se van a convertir en un verdadero infierno!

     Walter sonríe -¡No sabe lo complacido que me siento al oír sus palabras señora Isabel! -Se acerca feliz- ¡hace tiempo que ansiaba oír algo parecido de la parte de usted porque en el fondo yo presentía que usted tarde o temprano entraría en razón!

     Pero Isabel no sonríe -¿Qué es lo que necesita para estar más tranquilito Walter?

     -¡Un justo y merecido aumento de sueldo! -Le zampeca Walter con todas las letras.

     Isabel recibe el golpe en plena cara como una bofetada y se queda sin aire.

     -¡Y por supuesto recuperar la importancia que tenía es en esta casa! -sigue Walter con sus exigencias- ¡estoy harto que hasta la servidumbre me observe a mí como un trasto inútil, como algo que flota por ahí!

     Isabel pone las manos en las caderas -¿Pretende entonces que Ángela y yo lo volvamos a tratar como a un empleado fiel de esta casa? -se burla Isabel.

     -¡Claro que si! -se emociona sinceramente Walter- ¡lo que yo más ansío señora Isabel, lo que yo más deseo, porque yo siempre he sido un servidor! -Y Walter casi se le arrodilla- ¡quiero volver a ser el servidor fiel y más importante de esta familia! -Le dice de manera amenazadora.

     Isabel lo mira sin contestar.

     *

     Habitación de Valeria.

     -¡Vamos por buen camino! -El doctor concluye -¡la noto muchísimo mejor! ¿Se siente más tranquila Valeria?

     Valeria sonríe -¡Sí doctor, muchas gracias!

     -Continuaremos con el mismo tratamiento, pero más importante es controlar los nervios, debe mantenerse lo más calmada posible.

     Valeria le promete que así va a ser y el doctor se despide. Antes de salir se despide Abigail -¡Estamos progresando satisfactoriamente, de todas formas no la descuide!

     -¡No se preocupe doctor, yo estaré al pendiente de ella!

     -¡Abigail! Me gustaría hablar con señora Isabel.

     -¡Sí, debe estar en la sala doctor! -Le dice Abigail y le abre la puerta.

     Luego Abigail vuelve y le dice a Valeria -¡Ya escuchó al doctor, usted debe hacer un esfuerzo por ayudarse!

     -¡Te lo agradezco Abigail!, pero yo quisiera saber si tú no tienes algún resentimiento conmigo -Pregunta Valeria con voz de niña.

     Abigail se sorprende -¡Ay pero! ¿Cómo me dice esas cosas señorita, si usted sabe como la quiero?

     -¡Yo sé, pero te lo digo porque sin intención lastimé a Simón!

     -¡Usted lo ha dicho, sin intención, usted no tiene la culpa de nada y además él ya lo comprendió! No se preocupe -le consuela Abigail.

     -¡Me preocupé y me sentía muy atormentada hasta anoche, cuando escuché el piano! -Y Valeria se levanta soñadora y camina recitando- ¡la música de don Pedro me devolvió las ganas de vivir porque... sabes Abigail... él le tocó para mí!

     -¿De veras lo cree?

     -¡Sí, puedes burlarte o creer lo que te estoy diciendo pero eso es lo que siento!

     -¡Si yo no me burlo señorita, todo lo contrario, si eso la hace sentir mejor me alegro mucho!

     -¿Sabes qué es maravilloso? Cuando le escucho ya no me siento sola, y siento que sigo contando con el mismo aprecio que me ha dado Pedro ¿y para que quiero más Abigail?

     -¡Señorita Valeria!

     -¡Es cierto! ¿Sabes? La noche que él murió... ¡él me prometió que no dejaría de tocar para mí! -sonríe- ¡y ha cumplido su promesa, lo ha hecho una y otra vez! Si Dios me concede esa alegría, yo no entiendo por qué debo sufrir por desengaños amorosos.

     -¿Por qué se enamoró de Salvador señorita? -Interroga Abigail.

     -¡Bueno, porque en él, en él vi muchas cosas de don Pedro! Su voz, su mirada sincera y la forma tan especial en la que me trataba -y Valeria suspira.

     Y recuerda a don Pedro José Donoso enfermo en la cama.

     "-¡Prométame que va a cuidarse y le juro que me sentiré muy tranquila! -Valeria está cubierta con un velo negro."

     "-¡Si tú me prometes no traer ese velo la próxima vez! -le responde el viejo Donoso."

     "-¡Se lo prometo don Pedro! -responde Valeria con una voz de niña."

     "Pedro le sonríe como un padre-¡Dame la mano muchacha! -Y Valeria le da la mano y don Pedro ser la aprieta fraternalmente -¡espero que Dios me de fuerzas suficientes para seguir deleitándote con mi música!"

     Valeria vuelve a la realidad-¿Sabes Abigail? Siempre que estabas cerca de Salvador sentía la presencia don Pedro pero lamentablemente me equivoqué -y suspira- ¡solamente fue una ilusión, una ilusión que se rompió definitivamente!

     -¿Estás segura de lo que dice?

     -¡Por supuesto! -Y llora- ¡no quiero saber nada de Salvador! Y mucho menos ahora que siento tan cerca la presencia de don Pedro.

     Abigail sonríe.

     (urrgggg...  toda esta escena estuvo de un azucarado imposible de tragar... )

     *

     Un restaurante.

     Salvador espera impaciente, mirando su reloj varias veces hasta que por fin aparece su invitada. foto

      Salvador se apresura a levantarse- ¡pensé que no vendría! - le dice con una sonrisa. foto

      -¡No sabe cuánto me complace que haya venido! foto

      *

     Mansión.

     Toda la mansión Donoso se encuentra en la sala donde Isabel toma la palabra. foto

       -¡El motivo de esta reunión es para aclarar la situación de Walter ya que yo sé que muchos de nosotros hemos tenido algún roce con él y...! -e Isabel suspira con disgusto- ¡yo creo que ya es tiempo, de que regrese a sus ocupaciones normales! foto

      -¡Pero él mismo se lo buscó con su comportamiento Isabel! -Se enoja Ángela- ¡es un altanero y nos ha desafiado a todos, eso no se lo podemos permitir a nadie!

     -¡Bueno, tampoco hay que olvidar que él no es cualquier aparecido Ángela! -Interviene Rebeca con su voz aguda-¡te recuerdo que es el empleado más antiguo de esta casa y que gracias a sus años de servicio y a su abnegada dedicación se tiene muy bien ganado un puesto que no se le puede discutir! foto

     Isabel mira al techo con la intervención de su tía.

     -¡Claro que se puede discutir! -Interviene Antonio- ¡porque la antigüedad no le da permiso de faltarle al respeto a la gente que vivimos aquí!

     -¡Yo no le falto al respeto a nadie, sencillamente respondo a sus ataques y a sus insultos, especialmente de Simón! -Dice Walter.

     -¡Si lo ataco no es por gusto, sino porque se las busca! -Se defiende Simón. foto

      -¡Eso es muy cierto! -Interviene Ángela- además me extraña que tu intercedas por él Isabel ¿ya se te olvidaron todas las discusiones y los momentos que él ha provocado? ¡La mejor solución es despedirlo! foto

      Isabel no responde. foto

      -¡Si debería estar lejos desde hace mucho tiempo, porque aquí no sirve para nada! -Dice Simón- ¡nada más la pasa de arriba para abajo como un maldito vampiro!

     -¡Simón por favor! -le corta enojada Abigail.

     -¡Mamá, nada ganamos quedándonos callados! Así no se soluciona nada y menos compadeciendo a esta alimaña que lo único que hace es fastidiarnos.

     -¡Ni soy alimaña ni tolero que nadie me tenga compasión jovencito! -Walter da un paso al frente - ¡aquí donde me ve me sobra dignidad y no estoy dispuesto a tolerar que nadie me humille, así que exijo que se revise mi condición en esta casa, o se me devuelven todos mis derechos o me marcho! foto

      -¡Bueno, creo que Walter tendrá sus razones para reclamarnos, si lo tratamos mal es lógico que reaccione el señor! -Interviene Isabel mirándolo con rabia- ¡así que yo propongo! -duda y luego pronuncia entre dientes- ¡que vuelva a la administración de esta casa!

     -¡A mí me van a perdonar, pero no hay nadie mejor que Abigail para la administración de esta casa!-interviene Vicky.

     -¡Si, pero Abigail ya no es una empleada en esta casa, es la suegra de Ángela, es una señora de la casa! -aclara Isabel.

     -¡El puesto que yo ocupe no tiene nada que ver señora, mi obligación es vigilar que todo marche bien!

     -¡Yo lo sé Abigail! ¿Entonces usted no se opondría a que Walter regresara a sus actividades sólo porque no ha llevado una buena relación?

     -¡Yo no tengo nada en contra de Walter señora, además no me voy a oponer a que él ocupe su puesto siempre y cuando respete a todas las personas porque nos lo merecemos!

     -¡Si usted no fuera tan mala gente Walter, si dejara a un lado ese maldito resentimiento que lo envenena! -Desea Antonio.

     -¡Eso es cierto Walter! ¿Cómo va a hacer para que confiemos en usted y aprobemos su permanencia en esta casa? -Pregunta Ángela. foto

     -¡Probémoslo simplemente! -propone Walter- porque yo sólo puedo dar de lo que recibo.

     Todos se quedan mirándolo.

     *

     Un restaurante.

     -¡Ni piense que estoy aquí por miedo y mucho menos! -Le aclara Inírida altiva a Salvador- ¡acudí a su llamado solamente para comprobar hasta dónde son capaces de llegar usted y su amante! sólo por eso estoy aquí señor Cerinza. foto

      Salvador simplemente la estudia con una sonrisa. foto

      *

     Habitación de Isabel.

     foto

     Isabel entra de cara larga y Rebeca feliz -¡Te felicito mi amor, fue la mejor decisión que pudiste haber tomado! Aunque los demás estén disgustados, no importa -sonríe feliz- ¡me alegra mucho que estés escuchando mis consejos Isabel! Porque no te convenía para nada tener a Walter como enemigo.

     Isabel sonríe irónicamente -¡No tía, fueron las circunstancias las que me orillaron a interceder por Walter! Mi opinión hacia él no ha cambiado en absoluto -dice molesta- ¡para mí sigue siendo como una rata! Y tiene la desfachatez de chantajearme tía -dice furiosa- ¡que no me amenace porque entonces te juro que no voy a dudar ni tantito en ponerlo en su sitio aunque signifique una amenaza para mí!

     -¡Isabel, mira, es mucho más agradecido de lo que tú piensas!

     Isabel ríe burlonamente sin creerle.

     -¡Y con esto que has hecho mi amor te lo has echado en el bolsillo! -sigue hipócritamente.

     Ese momento golpean a la puerta y Rebeca abre. Walter entra -¡Espero no interrumpirlas doña Isabel!

     -Y yo espero que esté complacido ¿se le ofrece otra cosita más de Walter? -responde Isabel agria.

     -¡Por ahora, sólo manifestarle que estoy sumamente complacido y agradecido por lo que hizo por mi!

     -¡Ahórrese todo sus agradecimientos, era algo que ya tenía pensado hacer! -Le corta Isabel.

     -¡Y de ahora en adelante señora Isabel, usted puede contar conmigo incondicionalmente para lo que sea! -se ofrece Walter- ¡inclusive para enfrentar a esa mujer que se decía su amiga, la tal Inírida Fernández!

     Isabel lo mira con una sonrisa cínica.

     *

     Un restaurante.

     Salvador la sigue mirando sin decir palabra. foto

      -¡Supongo que lo envía Isabel! ¿No es cierto? La distinguida señora debe sentirse acorralada y por eso se vale que usted para implorarme -sonríe Inírida disfrutando el triunfo- ¡la muy cobarde! foto

      -¡No, está equivocada! Ella no me ha enviado foto

      y yo no he venido suplicarle -sonríe Salvador- ¡si la he llamado es para hacerle un favor!  foto

      -¡Será estúpido! -e Inírida se levanta para marcharse con aire ofendido.

     -¡Escúcheme! -La detiene Salvador- ¡escúcheme y entenderá por qué se lo digo! Siéntese por favor -le ruega.

     Inírida vuelve a tomar asiento y Salvador sigue- ¡Sus acusaciones son un arma de doble filo dónde la única perjudicada será usted! foto

      Inírida sonríe burlona-¡No me diga! ¿Tengo que creerle?

     -¡Hoy me presenté ante la policía y negué cualquier tipo de relación con Isabel! foto

      -¡De nada le valdrá porque es mi palabra contra la suya! Y a mí me respalda la verdad. foto

      -¿Cual verdad? -Se burla Salvador -¿cual, el odio que siente hacia Isabel? ¡A leguas se nota que lo que quiere es vengarse así que sus acusaciones carecen de fundamento!

     -¡Tengo pruebas suficientes para demostrar que los dos se veían en mi apartamento!

     -Y con eso demostrará que somos amantes ¿pero cómo piensa respaldar una acusación tan grave, dónde están las pruebas que respaldan que Andrés Corona fue asesinado?

     -¡Eso es evidente! Sólo basta que lo investiguen.

     Isabel Salvador levanta las cejas -¡No encontraron nada! -Y hace una pausa y se toma un vaso de agua.

     Inírida lo mira inquieta.

     -¡No encontrarán nada porque Isabel no asesinó a su esposo y tampoco lo planeamos! -sigue frío- ¡esas son suposiciones que existen en su mente y son producto de su frustración!

     -¿De qué frustración me está hablando idiota? -Se enoja Inírida.

     -¡De la frustración de no haberse podido casar con un millonario, con un hombre importante, de esa frustración! -Sigue Salvador.

     -¡El que se supone es usted!

     -¡Usted soñaba casarse con Andrés Corona... claro, en vista de que no pudo hacerlo con don Pedro José Donoso!

     -¿Qué imbecilidades está hablando? -Se espanta Inírida.

     -¡Antes de fijarse en Andrés Corona usted cortejaba a Pedro José! -Sigue Salvador implacable.

     -¿Qué calumnias quiere inventarme?

     Salvador saca un sobre el bolsillo foto

       -¡Le voy a mostrar esta carta, a ver si recuerda un poco! -Y le muestra su escritura -¡está escrita de su puño y letra, son sus declaraciones de amor hacia don Pedro José Donoso! -Y Salvador se dispone leerla- estaba desesperada por apoderarse de su fortuna. foto

      Inírida trata de arrancarle la carta de las manos pero Salvador la esquiva.

     -¡A usted sólo le interesa el dinero, carece del más mínimo escrúpulo con tal de apoderarse de él! -y Salvador juega en el aire con la carta- ¡de estas tengo más, tengo todas las que le escribió a Pedro José!

     Inírida lo mira con rabia. foto

      -¡Así que si insiste en sus acusaciones me veré obligado a enseñárselas a la policía para que se enteren de la clase de persona que es usted! foto

      Inírida traga saliva y mira para otro lado.

     *

     Noche de media luna.

     *

     -¡Yo no estoy de acuerdo con las concesiones que le dieron a Walter! -Se queja Simón en el comedor- ¿para qué darle más oportunidades si ya sabemos que no va a cambiar? ¡Genio y figura hasta la sepultura mamá!

     -¡Los refranes no se pueden aplicar siempre hijo!

     -¡Deberían haberlo echado de patitas en la calle para librarnos de ese tormento!

     Detrás de él Vicky asiente en silencio.

     -¡Pero no, tenían que devolverle su puesto para que siga haciendo de las suyas!

     -¡Yo estoy de acuerdo con Simón porque aquí todo el mundo metió la pata! -no aguanta Vicky - ¡primero la señora Isabel por haber defendido a zopilote ese y después nosotros por haberlo aceptado!

     -¡Pero por Dios! ¡Que falta de misericordia es ésta! -Se escandaliza Abigail -¿quiénes somos nosotros para cerrarle las puertas a un pobre viejo desgraciado que no tiene a dónde ir?

     Simón abre los ojos como platos, lejos de la compasión de su madre.

     -¡Recuerden que dejó la mayor parte de su vida al servicio de esta casa! -Sigue Abigail tal vez reflejándose ella misma.

     -¡Pues te voy a decir quiénes somos nosotros mamá! -le contesta Simón- ¡Somos unos tontos que durante años hemos estado soportando groserías, humillaciones, nos han tachado de rateros, nos han calumniado mamá!

     (Bueno Simón  y si estás tan disgustado... ¿qué haces ahí?)

     -¡Eso es verdad Abigail! No se me hace justo que a ese hombre se le disculpe todo con el cuento de que es un viejito que no tiene adónde ir -lo imita burlona- ¡de viejos como ese que Dios nos libre!

     -¿Por qué negarle la oportunidad de cambiar? -les pregunta Abigail- ¡Él tiene razón al decir que no puede dar más que lo que recibe! Si todos nosotros lo rechazamos, él no puede devolvernos sonrisas.

     -¡Abigail por favor aterrice, a ese hombre se le trata con guantes de seda y no va a cambiar! -le grita Vicky- Él es un abusivo que le encanta imponer su autoridad.

     -¡No le sigas dando más cuerda a Simón, Vicky por favor!

     -¡Yo sé que calladita me veo más bonita pero tarde o temprano se van a ver los resultados! -Se enoja Vicky se marcha.

     -¡Mamá, la verdad exagerada acaba en ser tontería, nosotros no vamos a estar felices en esta casa mientras tengamos que soportar las jetotas de ese tipo! Además ya suficiente tengo con otro martirio en la empresa.

     Abigail lo mira con los brazos cruzados -¡Lo dices por Salvador!

     -¡Yo nunca dije su nombre!

     -¡Pero te refieres a él! Espero que no te lleves mal con él por lo sucedido con la señorita Valeria, no es sano alimentar rencores.

     -¡Mamá, tú no me vas a decir lo que tengo que sentir por ese tipo! Discúlpame, pero en esto nadie se puede meter, ése es asunto mío y nada más.

     Simón se marcha.

     *

     Escándalo en el pasillo de servicio.

     -¿Entonces qué, me va a sacar otra vez de la cocina y me va a poner a trapear los pisos? -Ataca Vicky a Walter- ¡pues no señor, yo no me voy a romper la espalda por hacerle caso a usted!

     -¡De la mejor manera se lo digo Vicky, hay que rotar el trabajo de las empleadas para que no caigan en la rutina! -discursea Walter.

     -¡Pues mi rutina la deja tranquilita porque yo estoy acostumbrada a cocinar y además lo hago muy bien, y si ayudo o no a trapear el piso es mi problema! ¡No se meta!

     -¿Ya empiezas a tener problemas con este señor? -Aparece Simón con aires de dueño de la casa.

     -¡Éste no es asunto suyo jovencito, déjeme manejar a la servidumbre a mi manera y usted ocúpense de sus cosas! -y Walter saca su famosos reloj- ¡que por cierto ya es tarde para llegar a la empresa!

     -¡En cambio no es tarde para fastidiar a los pobres empleada! Mire Walter, no intente alterar el curso normal de esta casa si me quiere amargarse el día, aquí el señor no puede hacer ningún cambio sin autorización de mi mamá, así que no le hagan caso ninguna de sus imbecilidades ¿estamos?

     Diciendo esto Simón se marcha y Vicky y Juanita sonríen felices y dejan solo a Walter.

     Rebeca se cruza con ellas-¿Le están dando guerra Walter?

     Walter suspira y guarda sus reloj- ¡Todo comienzo difícil, pero poco a poco en el camino iremos aliviando las cargas! -recita filósofo.

     -¡Abra muy bien los ojos y demuéstrele a Isabelita que en realidad usted está muy agradecido con ella!

     -¡Justamente eso lo que pienso hacer y como primera medida voy a demostrarle mi fidelidad revelándole la existencia del pasadizo secreto! -Y al ver la cara de aprobación de Rebeca sigue- ¿no cree que ya es hora de que se entere?

     *

     Estación de policía.

     -¡Trate de calmarse señorita Fernández y entienda que su posición es muy delicada! -Le habla el inspector con mala cara- ¡después de lanzar acusaciones tan graves, no se puede retractar tan fácilmente!

     -¡Debo hacerlo! -e Inírida se retuerce las manos- ¡tengo que hacerlo! ¿Qué de malo hay en reconocer que me equivoqué?

     -¿Estaba equivocada o... alguien la está presionando para que retire los cargos?

     -¡Nadie me está presionando!

     -¡No tema y dígalo con confianza! -el inspector trata de ganársela- Le prometo que nadie sabrá de esta conversación.

     -¡Le juro que nadie me está obligando! ¿Por qué no me cree?

     -¡Porque la noto muy nerviosa y creo que se está retractando en contra de su voluntad! -El policía hace una pausa- ¿es posible que doña Isabel la esté amenazando?

     -¡No he hablado con esa mujer ni con nadie, ni siquiera con mi abogado! -dice con rabia contenida Inírida- Simplemente reconozco que no cuento con pruebas suficientes para sostener mis acusaciones.

     Los policías se miran con fastidio y llenos de desconfianza hacia Inirida..

      *

FIN DEL CAPITULO

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@2005 Narración by Mabouchita! Z;D

www.mabouchita.com

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www.mabouchita.com:  CAP# 120: viernes 6 de enero de 2006 - ¡AUTO NUEVO!

     Cítricos Donoso.

     -¡Tengo mucho miedo, no lo puedo evitar! -Susurra Isabel a Salvador- ¡yo sé que nuestra suerte está en juego! No quiero dar un solo paso en falso. foto

      -¡Mira, no te preocupes, te aseguro que estoy haciendo todo lo posible por frenar los ataques de esa mujer! -le responde Salvador con aire de disimulo.

     Están hablando en medio de la fábrica, caminando entre los cartones, en secreto. foto

      -¡Me tendrás que contar todo lo que dijiste en el juzgado, es muy importante para mí! -sufre Isabel- ¿Eh? foto

      -¡Mucho más importante fue lo que le dije a Inírida! -y Salvador vigila que nadie lo escuche -¡anoche nos reunimos! foto

      Isabel cierra los ojos y traga saliva -¡No puede ser! -suspira con horror- ¿por qué hiciste eso? ¡No debemos mantener comunicación con ella!

     -¡No te preocupes, yo la conozco perfectamente, yo sé cuál es su talón de Aquiles! -Le tranquiliza a Salvador- ¡lo sé! foto

      -¡Por favor, me hubieras contado que tenías pensado hacer eso! -Suspira Isabel- ¡te aseguro que la conozco muchísimo mejor que tú, es muy peligrosa! -Y le vuelva a repetir- ¡es muy peligrosa!

     -¿Por qué le tienes tanto miedo? -Se sorprende Salvador.

     Isabel lo mira con ojos suplicantes como si él no pudiera entender.

     -¿De qué te puede acusar? ¡De lo único que le consta es que somos!... -y hace una pausa para vigilar que nadie los escucha- ¡lo único que le consta es que somos amantes! ¿No crees que le estás dando demasiada importancia?

     -¡Es que con lo que sabe de nosotros nos puede hacer mucho daño, te lo aseguro! foto

      En ese momento Isabel se da cuenta que Salvador se pone alerta, Isabel sigue la mirada. foto

      Salvador y ve a Simón que trabaja en otro rincón de la fábrica.

     -¡Para colmo, si nos descubren otros si que estamos perdidos! -se pone muy nerviosa Isabel.

     Simón los ve y los vigila abiertamente. foto

      -¡Mira, esa mujer era amante de Andrés Corona! -le cuenta Salvador en un murmullo.

     Isabel asiente con la cabeza.

     -¡Y de otros muchos más! -Sigue Salvador mientras de reojo vigila a Simón.

     -¡Tienes que contarme todo lo que sabe de ella! -Se desespera Isabel- ¡por favor cuéntame!

     -¡Dependiendo de su reacción, lo sabrás! -Le dice Salvador que ya no puede seguir.

     -¡Salvador, es que te juro que yo ya no puedo, ya no puedo esperar más! -Está a punto de llorar de los nervios- ¡y mucho más sabiendo que lo que hiciste nos puede perjudicar!

     Salvador la mira directamente los ojos -¡No desconfíes de mí!

     -¡Perdóname! -Isabel le pide disculpas y baja la mirada- ¡pero es que yo tengo confianza pero siento que esto nos puede mandar a la cárcel! ¡No sé por qué! -e Isabel mira a Simón- ¡voy a tener que buscar a mi abogado, nos hablamos! -Y diciendo esto Isabel se marcha. foto

      Salvador la mira marcharse serio y preocupado.

     *

     Estación de policía.

     -¿Es posible que doña Isabel la esté amenazando? -el inspector trata de ver si Inírida cambia de opinión.

     -¡No he hablado con esa mujer ni con nadie! -Repite Inírida- ¡ni si quiera con mi abogado! Simplemente reconozco que no cuento con pruebas suficientes para sostener mis acusaciones.

     El policía la mira con desesperación.

     -¡Y pienso que acusé a Isabel dejándome llevar por mis resentimientos!

     -¿Se da cuenta de lo que dice? -le pregunta perplejo el policía -¿piensa que se puede usar la justicia para desahogar sus odios personales? -le dice exasperado.

     -¡Si me merezco un castigo por eso, estoy dispuesta a pagarlo, pero no quiero cometer más errores y acabar con la reputación de personas inocentes! -Dice Inírida.

     El policía se levanta de su escritorio fastidiado y mira al otro policía que tiene los ojos abiertos como platos.

     -¡Yo creí que estaba en lo cierto, se lo juro! Pero no eran más que suposiciones, ¡me arrepiento de las acusaciones que hice! -hace una pausa- ¡y me retracto, me retracto definitivamente! -Afirma Inírida- ¡no quiero continuar involucrada en este asunto!

     El inspector de policía no aguanta mas, toma su saco y se marcha dejándola plantada con el otro policía.

     *

     Mansión.

     -¿Usted no está impaciente por revelar de una buena vez ese misterio dichoso del piano? -suplica Walter- ¡Bueno, entonces permítame decirle la verdad a la señora Isabel! -Trata de convencer a Rebeca- ¡porque la mejor manera es revelándole la existencia del cuarto y del pasadizo secreto que conducen al estudio!

     -¡No, no, yo no creo que sea lo más conveniente Walter! -Exclama Rebeca nerviosa- ¡Isabelita no nos perdonaría que no le hayamos contado durante tanto tiempo!

     -¡Bueno, podemos decirle que... No sé... que lo acabamos de descubrir!

     -¡Dígame! ¿Cómo le explicaría lo de la caja fuerte?

     Walter tiene un tic nervioso y se arregla el moñito-­ ¡Yo no sé, porque nosotros no abrimos esa caja fuerte y robamos su contenido, así que no tenemos nada que temer!

     En ese momento entra Isabel que los ve conversando. Walter se pone muy nervioso y camino para otro lado.

     -¿El licenciado García no llamó? -pregunta Isabel inquieta.

     -¡Qué yo sepa no! -responde Rebeca.

     -¡Me urge hablar con él, es increíble, voy y lo busco en su oficina y no lo encuentro! -Explota Isabel- ¡no es posible que la gente, cuando más la necesitas, nunca está!

     Isabel se dispone a subir al piso superior cuando suena el teléfono.

     -¡Diga! -contesta Walter y hace una pausa -¡sí, un momentito! -Y le pasa el teléfono a Isabel- ¡es el abogado García señora!

     -¡Gracias! -e Isabel toma el teléfono- ¡licenciado, soy Isabel, yo fui a buscarlo a su oficina y su secretaria me!... -Isabel se queda callada- ¿qué noticias? -se preocupa- ¡no, no tengo idea, mejor explíquese y cuéntemelo todo sin rodeos por favor! Lo escucho.

     *

     Cítricos Donoso.

     Salvador sigue trabajando en la parte ensamble de cajas cuando sale corriendo el doctor Garcés -¡Salvador! ¿Cómo está? -inicia conversación.

     -¡Bien gracias!

     -¡Vine a preguntarle cómo van las cosas!

     -¡Todo marcha bien doctor!

     -¡Es que la verdad lo noto muy preocupado últimamente! ¿Tuvo algún problema con la señora Isabel?

     -¡Para nada! -se sorprende Salvador- ¿Por qué pregunta?

     El doctor Garcés duda-¡Es que no pude evitar verlos platicando muy confidencialmente esta mañana!

     -¡Si es cierto, pero hablamos en los mejores términos!

     El doctor Garcés lo mira con dudas- ¿Cómo le fue en el departamento de policía?

     -¡Afortunadamente muy bien! Creo que al fin la muerte de Andrés Corona va a quedar aclarada.

     -¡Esperemos que si!

     -¡Esperemos que sí! -Repite Salvador y se retira- ¡con permiso doctor!

     -¡Pase! -Le dice Garcés mientras se queda mirándolo.

     *

     Mansión.

     Isabel sigue escuchando atenta al teléfono y luego sonríe por fin con alivio -¡No, no, lo que pasa es que no puedo creer lo que me está diciendo!  ¿Está seguro de lo que dice?

     Rebeca y Walter escuchan la conversación sin perder detalle.

     -¿Y cómo se enteró? -Pregunta Isabel y luego de una pausa mira al cielo y sigue feliz- ¡por supuesto licenciado, es la mejor noticia que me pudieron dar en la vida! -Suspira- ¡yo sabía que esa mujer tarde o temprano tenía que ceder!

     Walter y Rebeca levantan las cejas al unísono.

     -¡Si, me interesa mucho que me lo explique detalladamente! -sigue Isabel- ¡y le propongo irlo a ver a las cinco de la tarde a su oficina!

     Rebeca y Walter se miran entre ellos.

     -¡Sí licenciado, ahí estaré puntual! -y sonriendo corta- ¡hasta luego!

     Walter se apresura a recoger el teléfono que le pasa Isabel.

     Isabel alegre les anuncia con una sonrisa- ¡Voy a salir nuevamente, me voy a preparar! -Y sube al piso superior.

     Walter y Rebeca se quedan solos.

     -¡Vaya, vaya, parece que se están arreglando las cosas de la señora Isabel! -Anuncia Walter.

     -¡Sí, y pienso que precisamente por eso no debemos contarle lo del pasadizo! -decide Rebeca- No... ¡Por lo menos por el momento Walter! -le amenaza Rebeca con un dedo levantado- ¿entendido?

     *

     Cítricos Donoso.

     -¿Bueno? -Contesta Salvador teléfono- ¡sí, soy yo! foto

      Al otro lado de la línea -¡No sé cómo lo conseguiste, pero lo hiciste! -Le cuenta Isabel feliz y aliviada- ¡lo lograste mi amor! foto

      Salvador escucha atentamente sin decir palabra. foto

      -¡Bien decías que tenía que confiar en ti!

     Salvador cuelga el teléfono foto y se queda pensativo. foto

      (wow!!  esta costumbre delas novelas de cortar el teléfono sin decir agua va agua viene siempre me deja patidifusa! )

     *

     Bar de Gaetana.

     Gaetana danza y canta para sus clientes.

     ?

     La primera vez que te vi

     Ya me empezaste a gustar

     Y después me enamoré

     Cuando me invitaste a bailar,

     Como pudiera explicar

     Lo que mi cuerpo sintió

     Mi pecho parecía estallar

     Al compás de esta canción

     ?

     Salvador aparece muy elegante de traje a rayas y se acerca a Matilda que ahoga sus penas en el tequila -¡Ya bebió suficiente por hoy! -Y le saca la botella- ¿no cree que debería cuidar su salud? foto

      Matilda lo mira con los ojos llenos de lágrimas -¿A quién demonios le importa?

     -¡A usted misma debería importarle, no se va a echar a morir por causa de una decepción amorosa! Si su esposo le traicionó no le de gusto echándose a morir por él ¡no se descuide! foto

      -¡Quisiera borrarlo de mi mente Salvador, pero no puedo, éste fue mi último matrimonio!

     Salvador se sienta a su lado -¡No sea tan extremista Matilda, la vida continúa y el amor y llega cuando uno menos lo espera! -Y Salvador se sirve un trago de tequila. foto

      Y Matilda está a punto de decirle algo cuando de pronto todos se quedan asombrados al escuchar las notas de un mariachi.

     Gaetana deja de cantar y se queda con la boca abierta al ver a entrar a Evaristo disfrazado de mariachi y sonriéndole. foto

      Ante la sorpresa de todo el mundo Evaristo le canta a Gaetana una famosa canción. foto

      ?

     De la Sierra Morena,

     Cielito lindo, vienen bajando

     Un par de ojazos (ojitos) negros,

     Cielito lindo, de contrabando

      ?

      Gaetana desesperada sin saber que hacer, entre que le gusta y no le gusta, foto con una sonrisa de oreja a oreja, se acerca a la mesa de Salvador y Matilda.  foto

     Matilda y Salvador siguen muy tranquilos. foto

      Evaristo se arrodilla a los pies de Gaetana foto que nerviosa mira para todos lados.  foto

      ?

     Ese lunar que tienes,

     Cielito lindo, junto a la boca,

     No se lo des a nadie,

     Cielito lindo que a mi me toca

       ?

      Cielito Lindo - Quirino Mendoza y Cortés, ~1859-1957

     -¡Tiene razón Salvador! -Se divierte Matilda- ¡el amor llegar cuando uno menos los era! Por lo menos para mi amiga y Gaetana -y la mira. foto

      Salvador también sonríe divertido. foto

      Evaristo admirando a Gaetana  y sigue cantando.

     Gaetana por fin sonríe soñadora y romántica. foto

      Y cuando todo el mundo empieza a cantar enl coro de Gaetana sonríe. foto

      Mientras todo esto pasa Matilda trata de servirse una óptica de tequila pero Salvador le da una palmada y le dice que no. foto

      Salvador se une al coro, todo el mundo canta a coro foto

      ?

     Coro:

     Ay, ay, ay, ay,

     Canta y no llores,

     Porque cantando se alegran,

     Cielito lindo, los corazones

       ?

     Gaetana se sopla con apuro mientras Evaristo se le arrodilla enfrente y la mira con adoración ante el aplauso de todos los presentes.

     *

     Apartamento de Isabel.

     Inírida sale del edificio arrastrando una maleta, se acerca a su auto cuando de pronto llega el Jaguar de Isabel (que lindo auto! ).

     Isabel estaciona el auto y baja dejando la puerta abierta y la enfrenta con una sonrisa burlona -¡Hola! -Le dice triunfante- ¿te sorprende verme queridísima amiga? ¡En cambio no sabes cuánto soñé con este momento! -disfruta cada palabra- ¡Estaba segura de que nos enfrentaríamos en los tribunales, pero claro, cómo no pudiste llegar más lejos con tus estúpidas acusaciones!

     -¡Ya te dejé en paz Isabel! ¡Así que déjame tranquila! -le contesta Inírida llena de rabia mal disimulada- ¿Quieres?

     -¡Ah si, claro qué cómodo decirlo! -Le dice Isabel con rabia- ¡es muy fácil para ti decirlo después de que me complicaste la vida de semejante manera!

     Inírida mira para otro lado.

     -¿No te pusiste pensar en un solo momento que los papeles se podían invertir? -le pregunta Isabel- ¡Y que entonces yo te puedo demandar por difamación y hacerte pagar todo lo que hiciste!

     -¡No creas que desistí por temor a equivocarme en mis acusaciones! -le grita Inírida furiosa- ¡aún sigo pensando que tú mataste a Andrés!

     -¿Entonces, por qué piensas huir? -La reta Isabel- ¿por qué quieres escapar, por qué no enfrentas esta acusación hasta sus últimas consecuencias?

     -¡Porque tu amante! -Inírida pronuncia con rabia- ¡tu cómplice Salvador Cerinza resultó ser mucho más bajo y peligroso que tú! Sin lugar a dudas elegiste la persona ideal para estar contigo... Son el uno para el otro... ¡un par de víboras!

     -¿Y tú de qué material estás echa? -se burla Isabel- ¡No me salgas con que eres una mujer honorable, porque jamás imaginé que cayeras tan bajo grandísima hipócrita!

     -¡Déjame en paz Isabel!

     -¡Date por bien servida Inírida, dale gracias a Dios de que no voy a tomar venganza! -Le aclara Isabel- ¡porque créeme que no me cuesta ningún trabajo aplastar... a ratas como tú! -la mira de pies a cabeza.

     -¡No tienes que decírmelo, si fuiste capaz de matar a Andrés! -se burla Inírida- ¡Qué podrías hacer conmigo!

     -¡Si, es cierto, si tú sostienes que yo maté a Andrés! ¿Entonces por qué pretendes escapar? -la reta Isabel- ¡Enfrentémonos, a ver quién sale perdiendo!

     Inírida baja la mirada -¡Ya me retracté de todo, no voy a decir ni una sola palabra más! -Y luego la mira -¿pero sabes algo? ¡No te quiero ver más, ni quiero que te cruces en mi camino por el resto de mi vida!

     -¡Perfecto! -Le grita Isabel - ¡entonces tú aléjate de mi vida en este momento, porque si yo no fui capaz de matar a Andrés, si lo puedo hacer contigo! -le amenaza fuera de sí- ¿Me oíste? ¡Lo puedo hacer contigo si te vuelves a cruzar en mi camino! -Diciendo esto Isabel sube a su auto dejando a Inírida plantada sola en el estacionamiento.

     *

     Mansión.

     Abigail muy elegante y del brazo de Simón, que está de traje, entra a la casa con un grupo de Mariachis que tocan el Jarabe Tapatío.

      Jarabe Tapatío

     escuchar aquí

      otras musica aqui

     Hay una fiesta muy elegante en la mansión con mucha gente invitada.  Simón y Abigail se acercan a Antonio y a Ángela.

     (Por primera vez a Ángela se le nota el embarazo. )

     -¡Muchas felicidades mi vida, estoy muy orgullosa de ti! -Abigail le da un beso a Antonio.

     -¡Muchas gracias mamá!

     -¡Antonio, muchas felicidades! -Le felicita Simón -¡ahora si tenemos un profesional en la familia! ¿No te da orgullo mamá?

     -¡Muchísimo!

     Antonio sonríe contento mientras Ángela lo mira orgullosa.

     *

     Habitación de Valeria.

     Valeria de camisa negra y jeans mira melancólica por la ventana -¡Vicky, parece que va a ser una gran fiesta, y hay muchos invitados!

     -¡La mayoría son universitarios compañeros de Antonio, y algunos empleados de la empresa!

     -¡Qué bueno que Ángela se animó a hacerlo su fiesta a Antonio!

     -¡No es para menos, el muchacho siempre sido muy responsable y dedicado a sus estudios, mi niño se lo merece!

     Valeria sonríe triste-¡Claro, Antonio es un buen muchacho!

     -¡Señorita Valeria! ¿Por qué no aprovecha la ocasión y va a echar una bailadita y sale de este encierro?

     Pero ella se sienta en su cama y suspira -¡Ay Vicky, es que te juro que no tengo ánimo, ahora mismo podría ir a felicitar a Antonio pero... pero mejor lo hago en otro momento!

     Vicky suspira -¡Qué la tiene así niña! ¿Por qué perdió las ganas de vivir? Antes tan bonita que se veía, tan elegante, tan animada y pues, la verdad que a mí me da mucho pesar de verla así toda achicopalada y triste.

     Valeria se pone a llorar -¡Ay Vicki, cuando uno no se siente bien por dentro, sabes, qué importa lo de fuera!

     -¡Mire, trate de animarse, si no lo hace por usted, hágalo por la virgencita! Yo sé que últimamente no habla con nadie, ¡qué doña Isabel ni su tía ni siquiera vienen a visitarla!

     -¡Bueno, si no lo han hecho es porque no les interesa y porque no han disculpado mis errores! -Suspira Valeria- ¿pero sabes qué? -Le toma la mano de Vicky- ¡tampoco espero que lo hagan!

     *

     En medio de la fiesta Isabel llega de la calle seguida de su tía Rebeca. Isabel busca entre los invitados hasta encontrar a Antonio y Abigail -¡Buenas noches!

     -¡Buenas noches! -Le contestan Abigail, Simón, Ángela y Antonio en coro.

     -¡Antonio, muchas felicidades por su graduación! -le felicita Isabel- ¡en verdad, en verdad me da gusto y le deseo mucho éxito! -Le saluda.

     -¡Muchísimas gracias señora Isabel! -agradece feliz Antonio y Ángela lo mira orgullosa.

     Isabel con una sonrisa casi tímida sigue -¡Le compré este detallito y espero que le guste! -Y le pasa una bolsa de regalo que Antonio recibe sorprendido y contento.

     -¡Muchas gracias señora, la verdad no se hubiera molestado!

     -¡No se moleste, yo sé el gran esfuerzo que ha hecho para llegar a esta meta y estoy segura de que va a llegar muy lejos! -le dice Isabel sinceramente.

     Ángela se pone muy contenta -¡Isabel! ¿Por qué no nos acompañas? ¡Queremos hacer un brindis!

     Isabel suspira -¡Yo creo que ahora me van a tener que disculpar, tuve un día bastante difícil pero deseo que la pasen muy bien! Con permiso -y diciendo los deja y sube al piso superior seguida de la tía Rebeca que la esperaba bien lejos.

     Abigail sonríe feliz, Ángela y Antonio se abrazan.

     *

     En la cocina Walter se queja ante su plato de comida-¡Tanta algabaría por un simple tipo! ¡Ni que fuera la hazaña universal! ¿Cuántos muchachos más jóvenes e inteligentes que él reciben títulos realmente importantes, de carreras grandes y no hacen toda esta algabaría?

     Norita y Juanita siguen trabajando y no le hacen caso.

     Walter no puede comer de la rabia -¡Ingeniero industrial, ba, ba, ba! -Se burla- ¡baboso!

     -¡La envidia habla por su boca Walter! -Se ríe Norita.

     -¡Qué envidia ni qué ocho cuartos! -Explota Walter- ¡escúcheme bien señorita, si yo hubiera tenido suerte de esta vida, yo sería realmente brillante, e importante!

     Norita con una sonrisa se marcha y Walter enojado le tira una manzana.

     Al quedar solo Walter se habla a sí mismo-¡Ya lo veo a él ocupando cargos importantes en la empresa! -dije con celos- ¡claro si el cafre del hermanito que es más pulpo está dónde está! ¿Qué no le van a ofrecer a este que es más profesional? -Dice muerto de envidia.

     *

     En la sala Antonio abre el regalo de Isabel y descubre un juego de lapiceras muy elegante.

     -¡Mi amor, están preciosos! -Exclama Ángela- ¡la verdad no me esperaba este gesto de Isabel!

     -¡A ver! -pide Abigail muerta de curiosidad.

     -¡A mí también me sorprendió, pero eso significa que tiene buena voluntad con nosotros! -Antonio.

     -¡Están preciosas hijo!, si... Yo últimamente la he visto muy tranquila en esta semana, Gracias a Dios que recuperamos la paz que tanto necesitamos en esta casa.

     -¡Pues sí, es un buen regalo, pero cuando veas el que Ángela te compró te vas a caer de espaldas hermano!

     -¡No, mi mejor regalo está aquí! -Dice Antonio mientras acaricia la panza de Ángela- ¡aunque tengo que esperar un par de meses para recibirlo!

     -¡Sí, pero el regalo que te van a traer mañana, porque hoy ya no alcanzaron a traerlo!

     -¡Simón, ya cállate, deja que sea una sorpresa! -lo calla Ángela.

     -¿De qué se trata? -pregunta Antonio.

     -¡No te lo voy a decir mi amor, no estés preguntando porque no lo vas a saber hasta mañana!

     -¡Bueno, anticípame un regalo abriéndome el estudio, quiero entrar ahora!

     -¿El estudio, para qué? -se sorprende Ángela.

     -¡Quiero agradecerle a la persona que hizo posible este sueño, a tu papá! -Le dice emocionado Antonio.

     *

     Habitación de Isabel.

     Rebeca furiosa se pasea de un lugar a otro destilando veneno -¡Hasta qué hora van a desvelarnos con esa bendita fiesta! ¡Esta gentuza no tiene ninguna consideración de los que no participan en su carnaval! -Dice con desprecio.

     -¡Deja de amargarte la existencia tía! -Le reprocha Isabel mientras sigue trabajando con unos papeles.

     -¡Yo no es que me amargue ni muchos menos, está bien que celebren la graduación de Antonio pero no con tanta gente ni con tanto escándalo! -Dice con rabia -¡parece que olvidan que en esta casa estamos de luto! Hace muy poco tiempo que falleció Andresito.

     Isabel la mira furiosa -¡Sí, hace muy poco, pero al igual que ellos yo también lo quiero olvidar!

     Rebeca se queda callada.

     *

     Escritorio de don Pedro.

     Ángela le abre la puerta a Antonio, se dan un beso y se marcha luego que Antonio se lo agradece.

     Al quedar solo Antonio prende la luz de la lámpara y se acerca al piano y lo acaricia -¡Si estuviera aquí, con nosotros don Pedro José!

     -¡El viejo sigue contigo y con todos nosotros que lo quieran, no lo olvides! -Aparece Salvador de la nada y de la oscuridad.

     Antonio se queda sorprendido y mira asustado.

     -¡Te puedo asegurar que don Pedro José se sentiría muy orgulloso de ti Antonio!

     Antonio corre y lo abraza muy fuerte. Salvador también lo abraza muy fuerte.

     -¡Muy orgulloso de ti! -se separa Salvador y lo mira a los ojos.

     Antonio sonríe feliz.

     *

     Al día siguiente, en el exterior, mientras Walter vigila atentamente, Norita y Juanita hacen la limpieza.

     *

     Ángela despierta a Antonio -¡Mi amor, no seas flojo, tienes que comer!

     -¿Qué horas son?

     -¡Casi la 11!

     -¡Las 11! ándele pues, hace mucho que no dormía tanto. ¿Por qué no me despertaste?

     -¡No tienes nada que hacer y dormías como un angelito!

     -¡Ven mi amor! -Y Antonio le hace un lugar en la cama -¿sabes? ¡Estaba soñando con tu papá, lo vi junto a nosotros como antes!

     -¡Siempre lo tiene muy presente! ¿Pudiste darle las gracias en el estudio?

     -¡Sí, lo encontré y platicamos un buen rato y hasta me deseó mucha suerte!

     -¡Hablas como si realmente hubieras estado con él!

     -¡Hay cosas inexplicables, pero hay que aprender a aceptarlas, yo estoy seguro de que tu papá está muy cerca! Estoy completamente seguro.

     *

     Rebeca sabe el jardín, de mala cara -¿Estruendosa la fiestita de anoche, no es cierto Walter? ¡Esos escandalosos alborotaron hasta la madrugada sin dejar dormir a nadie!

     -¿Qué se puede esperar de esa manada? -la secunda Walter- ¡son unos animales que no respetan a nadie! Mire cómo dejaron la casa... hecha un basurero.

     (Y si...  Dios los cría y el Diablo los junta!)

     -¡Las empleadas llevan horas trabajando y nada que terminan!

     -¡Ni que fuera el acontecimiento del siglo, para festejar esa manera!

     -¿Se imagina Walter? ¡Antonio presumiendo de profesional! -Se burla Rebeca- ¡si cuando apenas era un aprendiz arrogante, imagínese de ahora en adelante!

     -¡No solamente Antonio, también el insolente de Simón y Abigail que ahora se cree más poderosa que la señora Isabel o la señorita Ángela! -Sigue Walter echando veneno.

     En ese momento callan los dos porque llega un auto nuevo manejado por Simón que baja corriendo - ¡Qué! -les grita y entra a la casa.

     -¿Se puede saber qué diablos significa esto? -Se enoja Rebeca- ¿qué hace el loco de Simón conduciendo ese automóvil?

     Walter intrigado mira al auto.

     *

     Simón le sube al piso superior y llama a Antonio. Antonio aparece en bata.

     -¡Ya traje el regalo de Ángela, baja a verlo!

     -¿Qué regalo? ¡Me estás poniendo nervioso!

     -¡Pues no te quedes aquí parado y vamos a que veas tu sorpresa mi amor! -Aparece Ángela.

     Y los tres bajan.

     *

     En el jardín Abigail está muy feliz admirando el auto. Antonio y Ángela aparecen.

     -¿Que significa esto? -Sonríe Antonio.

     -¡Te regalo de graduación mi amor, disfrútalo!

     Antonio le da un beso y sube al auto sonriendo.

     Y ante la sonrisa de Vicki, Juanita, Norita, Abigail y Simón Antonio pone las manos sobre el volante. Ángela los mira feliz.

     Walter mira al cielo disimulando su disgusto.

     *

     Habitación de Isabel.

     Isabel desde la ventana es testigo de la felicidad de Ángela y la alegría de Antonio y su familia.

     -¡Que desfachatez! -Se queja amargamente Rebeca- ¡no les bastó con la fiesta de anoche! ¡Parece que ahora el señor se merece todo los tesoros del mundo!

     Simplemente porque se graduó de una carrerita de esas de medio pelo.

     Isabel se aleja de la ventana y la mira fastidiada.

     -¿Pero qué se creen que es Antonio, eh, un héroe, o qué?

     -¡Es el esposo de Ángela y eso es más que suficiente! -La calla Isabel- ¿o no crees?

     *

     Abajo, ante la mirada  tranquila de Ángela todos siguen festejando -¡No debiste hacerlo mi amor, es demasiado!

     -¡Te mereces eso y más mi amor, te amo!

     -¡Yo más! esto lo disfrutaremos todos porque no solamente es para mi, ¿como ves este regalote mamá?

     -¡Qué te puedo decir, estas muy consentido últimamente! -Ríe Abigail- ¡espero que por tener carro nuevo no te conviertas en el peligro de las carreteras!-le bromea ¡felicidades!

     Abigail y Ángela se abrazan.

     *

     Habitación de Isabel.