Mexico, TV Azteca. 5/3/99 - 8/27/99.
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El Universal, 5/16/99: Desde hace unos semanas, Ana Claudia Talancón y Juan Manuel Bernal comparten una romántica obsesión, que retrata la historia de una joven que es hostigada por su madrastra y media hermana. Sin embargo, en medio de esta situación encuentra al hombre de su vida, creyendo que su destino cambiará, pero hay personas que no quieren que sea feliz, tal es el caso de Oscar y Tamara, dando como resultado que tenga que luchar para defender su amor. El resto del elenco lo conforma: Wendy de los Cobos, Irma Infante, Enrique Novi, Gerardo Acuña, Romina Castro y Adriana Parra.
7/23/99 Periódico Público. TELENOVELA Romántica obsesión termina con un abrupto carpetazo Hoy se proyecta el episodio final. PATRICIA DEL CASTILLO Guadalajara Ni la buena actuación de Juan Manuel Bernal ni el sólido desempeño de Plutarco Haza ni la reaparición en telenovela de Alpha Costa (mucho más delgada y atractiva que en Morelia) consiguieron sostener la Romántica obsesión propuesta por TV Azteca, para integrar su flamante bloque de telenovelas vespertinas. Lanzada al aire como parte de un paquete que incluyó a Catalina y Sebastián y Marea brava, el drama estelarizado por la novata Ana Claudia Talancón (debutó como hija de Julieta Egurrola, en Señora) planteó de nuevo la historia más vista y con mayor frecuencia contada: la de la moderna Cenicienta que conoce el amor y redime su pobre condición económica en brazos de un próspero y noble empresario viudo. Conforme a la tradición impuesta por las incontables traducciones electrónicas que se han hecho del famoso cuento de Perrault, Romántica obsesión no escapó de los clichés: una heroína dulce hasta el empalago, dócil hasta la ignominia y trabajadora hasta el martirio; un galán acomodado, sincero y tímido que da cuenta de su amor a través de cartas anónimas; una villana que castiga a la heroína por puro placer y sin motivos que lo justifiquen (no es casual que en la novela asuma el papel de la madrastra, interpretada por Wendy de los Cobos), una hermana envidiosa de su belleza y "pegue" con los galanes y un malvado e inescrupuloso rufián que los pone en jaque a todos. Al cabo de 63 capítulos (menos de tres meses al aire), la fastuosa carroza ocupada por un elenco que incluyó a Enrique Novi, Irma Infante, Adriana Parra y Marcos Valdés, se les volvió calabaza, pero eso sí, bien endulzada con el piloncillo del diálogo meloso, odios y afectos desbordados con una vehemencia indigesta y una serie de situaciones que en muy contadas veces alcanzaron el estado de buen platillo dramático. En apenas una veintena de episodios pareció desahogarse el meollo de la trama que culminó con el casamiento de los enamorados y, para suplir la falta de historias paralelas consistentes, se ubicó el derrotero del drama en la aplazada consumación de dicho matrimonio que, toda vez resuelto (en una noche de luna, bajo un manto celestial estrellado, sobre la mullida hierba del campo) hizo desaparecer el único punto de interés para el espectador. Sin caminos viables para seguir diluyendo su ponzoña, los tres villanos de la historia (incluida la doctora criminal y obsesionada por el amor del galán protagonista) se empezaron a desvanecer o, lo que es peor, a convertirse en auténticas caricaturas del mal inofensivo, terco y repetitivo. Así pues, la historia dirigida por el experimentado Alfredo Saldaña y producida por José Ambriz, naufragó en el mar de las tramas cursis y previsibles, lo que le hizo ganar a pulso el carpetazo que hoy le dan. Ana Claudia Talancón y Juan Manuel Bernal. Su Romántica obsesión, para mejor ocasión
7/24/99 Periódico Público. TELENOVELA. Sigue Romántica obsesión al aire ANTONIO MÁRQUEZ Guadalajara Ayer, lo que esperábamos sería el último episodio de Romántica obsesión, terminó como un típico final de viernes: dejando colgado al espectador con la expectativa de lo que pasará la próxima semana. No hubo la palabra "fin", ni el acostumbrado saludo del reparto al final de la novela. El jueves, un cable de la agencia Notimex informaba que la telenovela sería sustituida por otra, titulada El país de las mujeres. Dado que no había información previa sobre el aparente final, Público se comunicó directamente con la oficina de prensa de TV Azteca en México, donde María Elena García confirmó lo dicho en la nota de Notimex, dando por ciertos el final de una y el ingreso de otra. El día de ayer, y tras constatar que no hubo el final anunciado, quien esto escribe contactó con prensa de TV Azteca para recibir una información completamente diferente: la permanencia de Romántica obsesión se determinó de última hora y seguirá al aire "por lo menos la semana próxima", mientras que El país de las mujeres deja su estreno pendiente hasta nuevo aviso. Ana Claudia Talancón. Que dice mi jefe que siempre no
El Universal, 8/29/99: Pero si por avatares del destino no se despegó de su telera, y vio el final de "Romántica obsesión", aquí los ex-televisos estuvieron de fantasía, comenzando por la dirección de Alfredo Saldaña con la realización de José Ambriz en una historia de Aleida Maya que, poseídos por el espíritu de Juan Orol, nos dedicaron un final de humor involuntario digno de encabezar este año la terna al premio frambuesa en telenovela. Como ya no encontraron más subtramas y rodeos a la tan fallida obsesión de Oscar (Plutarco Haza), hacia la protagónica estrellita Ana Claudia Talancón (Mariana), qué tal si se matan entre todos, salvándose el equipo de producción porque se les acabaron las balas. Otro ex-televiso, Juan Manuel Bernal (Alejandro) a grito desaforado se interpone entre la febril pareja, y con gritos paranoicos se enfrenta con Oscar a punto de jalar el gatillo. Después de brutal golpiza se interpone Leticia (Vanessa Villela) para defender a su enamorado Oscar, pero al ver que su amor no es correspondido acciona hasta siete ocasiones su pistola de grueso calibre. Como buen Terminator, Oscar no estaba muerto. No solo habla, se revisa los orificios de entrada de bala, tiene la fuerza para sacar de su calcetín una pistola y descarga sus balas contra la agresora. Se levanta y cuando va a disparar contra Mariana y Alejandro, cae cuan largo es acordándose que tiene siete impactos dentro del cuerpo. Si ello no fuera suficiente la desquiciada doctora Tamara (Alpha) se la pasa asesinando a diestra y siniestra a quien se interponga a su obsesión por Alejandro clavándoles una jeringa, para finalmente ser capturada y llevada al manicomio. Mariana, por supuesto embarazada de Alejandro gracias, a la edición digital, tiene a su bebé y en compañía de su romántica obsesión se besan con el happy end de por medio. Con toda seguridad, después de ser testigos de ambos finales, la telera acudirá mañana muy temprano al diván del psicoanalista porque ya vienen otros finales. Hasta la próxima.
8/28/99. Periódico Público. TELENOVELAS Adiós a Romántica obsesión y El niño que vino del mar Serafín y Háblame de amor son las nuevas historias que sustituirán, a partir del lunes 30, el horario que dejaron vacante ambas producciones FABIOLA TORRES/ PATRICIA DEL CASTILLO Guadalajara. Por su parte, y para acudir puntualmente a su cita con la añeja costumbre del final feliz, Romántica obsesión hizo lo propio, por Azteca 13. Amenazada con el "cortón" imprevisto, desde hace dos semanas, los ejecutivos del Ajusco reconsideraron la decisión para dar oportunidad a que la intrincada historia de amor, entre Alejandro y Mariana, cayera de nuevo en los vicios que la persiguieron a lo largo de los meses que duró al aire. Con nuevos desencuentros y reconciliaciones (que abundaron a lo largo de la trama y se convirtieron en una especia de leit motiv argumental), la pareja de protagonistas quedó finalmente unida, al igual que los enamorados que se añadieron en las tramas paralelas, para culminar con un triple y simultáneo parto que llenó de felicidad a tres hogares diferentes. A El niño que vino del mar no le faltó la boda final. A Romántica obsesión, el despiadado final del villano (Plutarco Haza), quien muere como vivió, con violencia y crueldad, por los certeros balazos de su engañada esposa. Háblame de amor, que entrará en el mismo horario, promete una trama más sólida que la almibarada historia de Alejandro y Mariana.
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